Tras el fracaso del voto electrónico en CABA por irregularidades advertidas por la Justicia, el Gerente de Asuntos Institucionales del Instituto de Gestión Electoral de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Leandro Querido, criticó las elecciones nacionales y habló de "impulsar una reforma electoral moderna e innovadora".
En una extensa publicación en sus redes sociales, Querido dijo que "el sistema electoral argentino está en crisis" y esbozó una serie de argumentos en los que atacó a la Justicia Nacional Electoral y al Gobierno de turno.
Vale recordar que las PASO del 13 de agosto en la Ciudad se vieron envueltas en un manto de polémica. La jueza Maria Servini alertó sobre los problemas que desde el sábado 12 de agosto a la noche se habían presentado en los colegios: falta de urnas electrónicas, otras con problemas de uso y algunas que no tenían sus kits. Esos problemas se reflejaron en el día de la elección con largas filas en las escuelas, varios reclamos por parte de los porteños y la extensión del horario de votación en algunas instituciones educativas.
“Resulta preocupante el grado de improvisación con el que se han manejado tanto la empresa contratada para la provisión e instalación de las máquinas de votación, como el propio Instituto de Gestión Electoral de la Ciudad de Buenos Aires", advirtió Servini en un escrito.
A raíz de eso, el Gobierno porteño tuvo que dar marcha atrás y volver al viejo formato: la boleta de papel. De todas maneras, esto también fue un incoveniente que se vio reflejado en los números finales de las elecciones generales del 22 de octubre. De los comicios de agosto a octubre, creció el voto en blanco para los cargos locales. Los porteños votaron en su mayoría cargos nacionales, pero no tuvieron en cuenta -ya sea porque no sabían o no lo tenían del todo claro- la existencia de otra boleta, que es la que contenía los cargos para la Ciudad.