Sofía Clerici presentó un escrito ante la Justicia en el que justificó su viaje a Marbella y pidió ser sobreseída de los delitos de lavado de dinero y enriquecimiento ilícito por los que está imputada. Además, una vez más negó que los costosos regalos hayan sido del exjefe de Gabinete de Buenos Aires,
Martín Insaurralde.
En su descargo, la modelo designó a un abogado y realizó algunas aclaraciones sobre el escandaloso viaje. Según ella, viajó a Marbella con la intención de visitar a su hermana, quien reside en esa ciudad española, por lo que se trató de “un viaje personal”.
Sostuvo también que el yate en el que se fotografió con Insaurralde fue prestado por un amigo de su hermana y que los costosos regalos, entre los que había relojes y carteras de marca, fueron regalos hechos por amigos en Argentina y que no tienen relación con el viaje ni la causa.
La modelo, representada por el abogado Juan Larralde, pidió ser sobreseída de las imputaciones de lavado de dinero y enriquecimiento ilícito al considerar que no existió delito por su viaje. La causa la lleva adelante el juez federal de Lomas de Zamora Ernesto Kreplak, quien también investiga a Insaurralde y a su expareja, la conductora Jésica Cirio.
SOBRE EL VIAJE
La modelo explicó específicamente que el yate “Bandido” se lo prestó a ella “ocasionalmente” un amigo de su hermana para navegar un día en el mar Mediterráneo junto al funcionario bonaerense, Martín Insaurralde.
En dicho espacio, la modelo subió fotos y video donde presumió ostentosos regalos donde, según trascendió son una cartera
Louis Vuitton Alma, valuada en u$s2.100, una pulsera Cartier Love, valuada en u$s5.500, un reloj Rolex Datejust 36, valuado en u$s18.000, una cartera Chanel Heart Bag White Lambskin, de unos u$s 7.500 y una cartera Louis Vuitton Neverfull Monogram Giant Jungle, de alrededor de u$s2.000.
En ese sentido, señaló que fueron “regalos” hechos por su cumpleaños por parte de amigos y que los mismos se compraron en Argentina, no en Marbella.