El precandidato a presidente por La Libertad Avanza,
Javier Milei, cerró ayer su campaña hacia las PASO en el Movistar Arena, del barrio de Villa Crespo, donde apuntó contra la casta política frente a miles de personas. Así, fue el primer precandidato en ponerle punto final a la carrera de cara al próximo 13 de agosto.
Durante su discurso, que comenzó pasadas las 21.30, Milei tildó al menemismo y al gobierno de Cambiemos como dos “oportunidades perdidas”, y señaló por su proyecto: “La tercera será la vencida”. "
Estamos istos para representar a los argentinos de bien”, remarcó.
El acto comenzó pasadas las 21, cuando las luces del estadio se apagaron y en las pantallas empezó a transmitirse un video que llamó la atención de los presentes: mostraba distintas imágenes de demoliciones de edificios y estallidos de bombas atómicas. Las escenas terminaban con un león envuelto en fuego y la canción Panic Show de La Renga.
Milei ingresó por una de las puertas laterales del estadio y caminó y saltó entre sus seguidores, en el escenario lo esperaban su precandidata a vice,
Victoria Villarruel, el cineasta y precandidato a diputado nacional,
Santiago Oria, su precandidato a jefe de Gobierno porteño,
Ramiro Marra, y Carolina Píparo, entre otros.
“Quiero agradecer a todos los que hicieron que esto pudiera ser posible, de que una candidatura presidencial liberal fuera una realidad”, afirmó en uno de los primeros tramos de su discurso donde le
agradeció particularmente a su hermana Karina “El jefe” en la construcción de su postulación y rescató el crecimiento del espacio.
Además, subrayó que
La Libertad Avanza es el único frente que se posiciona para dar la lucha “contra los saqueadores”.
Una y otra vez apuntó contra la clase política y
acusó a la presidencia de Hipólito Yrigoyen de ser el primer gobierno en implementar un “modelo colectivista” que desde entonces no cesó. “Un modelo en el que para comercializar, trabajar, comer o estudiar tenemos que tener el permiso de un burócrata. ¡Vaya locura en la que nos metieron!”, lanzó.
“Este modelo de políticos ladrones, empresarios prebendarios, sindicalistas que le dan la espalda a los trabajadores dejó este desastre. En ese contexto, de tener una sociedad de ricos, pasamos a tener una sociedad de pobres, donde los únicos que prosperaron son los de la maldita clase política. En esta situación en la que estamos estancados y no se genera empleo privado, nuestros hijos están atrapados entre irse del país o caer en la droga y la delincuencia. Entre tanto, pasaron políticos de todos los partidos que lo único que hicieron fue enriquecerse a costa nuestra”, agregó.
Y apuntó contra la prensa: “Solamente no me entienden los periodistas ensobrados cuando digo a quien se le acaban los privilegios”.
Asimismo,
defendió la convertibilidad del menemismo, al señalar que en los años noventa “apareció un riojano que cambió las cosas, reapareció el crédito, se podía comprar una casa, un auto”, lo calificó como un “modelo exitoso”
y aseguró que el grito “Que se vayan todos” en 2001 emergió como resultado de la decisión de los políticos de acabar con ese sistema. “Los principales candidatos de hoy son los mismos que estaban en ese momento”, apuntó.
¿Cómo podemos pensar que los que nos trajeron hasta acá van a hacer los cambios que no quisieron hacer?”. “Ellos no quieren dejar de robar”, apuntó contra los precandidatos Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich que fueron parte del gobierno de la Alianza.
Sin embargo, también le hizo un guiño a Mauricio Macri. “
En el 2015 volvimos a tener una oportunidad: un outsider llegó al poder con una premisa muy clara, ‘cambiemos’. Nuevamente, los argentinos tuvimos la oportunidad de romper con el sistema empobrecedor, de abrazar las ideas de la libertad y de terminar con el Estado presente, que a los únicos que beneficia es a los que viven del Estado. Pero, nuevamente, la clase política se puso en el medio, no solo desde afuera, sino también desde adentro. Los propios integrantes de la coalición se opusieron a los cambios que el país necesita. Por lo tanto, hoy tenemos una nueva oportunidad, y no quiero ser trágico, pero puede que sea la última”, advirtió.
En ese sentido, el precandidato sostuvo: “
No les pido su voto para que me den el poder, sino para devolverles la libertad, para que puedan ser arquitectos de su propio destino, para terminar con el estado empobrecedor, con la inflación, la inseguridad y poner el país en la senda de crecimiento”, remarcó.
Además, citó los valores del Preámbulo de la Constitución, admitió que algunos electores todavía pueden tener dudas sobre él, desestimó las críticas que le hacen por sus “formas” y llamó a participar electoralmente el 13 de agosto. “
Si quieren sacar a estos políticos, vayan a votar el domingo. Es la única forma de cambiar”, lanzó.
“Por si no les quedó claro, nuestro modelo es el modelo de la libertad”, dijo sobre el final. “No dejemos arrebatarnos la libertad, vayamos y peleemos, vayamos por una argentina próspera. Viva la libertad, carajo”, remarcó para cerrar.