Cristian Loyola, uno de los trabajadores cesanteados por Garbarino se quitó la vida. El caso conmocionó a los grupos de cesanteados que siguen luchando por el pago de las indemnizaciones y sueldos.
Según el portal Gestión Sindical, desde ese colectivo alertaron que desde que comenzó la crisis, a mediados del 2021, ya son siete los ex empleados de la firma.
El caso de Loyola encendió las alarmas por el estado de salud y abandono en la que se encuentran los trabajadores de la cadena de electrodomésticos que expresaron su descontento al empresario Carlos Rosales, dueño de la empresa.
“Se separó, no conseguía trabajo y desesperado por las deudas se quitó la vida. Y Garbarino sigue sin pagar”, confirmó la periodista Graciela Moreno a través de Twitter.