
En audiencia pública,
las distribuidoras de gas solicitaron aumentos de hasta 273% en las tarifas, a aplicarse desde el primero de febrero próximo, mientras que las transportadoras reclamaron un ajuste de hasta el 163% en ese servicio, lo cual en síntesis generaría un fuerte impacto en las tarifas finales que pagarían los usuarios residenciales.
La audiencia, convocada por el
Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), se desarrolló de manera virtual y fue presidida por el interventor de ese organismo de control,
Osvaldo Pitrau.
Durante el encuentro, empresarios y representantes de los consumidores exponen su postura en el marco de la adecuación transitoria de las tarifas de transporte de gas natural y de distribución de gas por redes.
Del lado de las distribuidoras, una de las más famosas,
Metrogas, solicitó un aumento del 190% desde el primero de febrero al 30 de abril y su posterior ajuste cada tres meses en base al índice de precios mayoristas. La firma argumentó que ese nivel de incremento considera la inflación de 2020 a mayo de 2023.
Naturgy, en tanto, pidió un 189% de ajuste, también desde el primer día del mes que viene, con subas trimestrales "en función de la evolución de la economía" y con el fin de lograr "una urgente recomposición de ingresos". La compañía detalló que el impacto de la suba en la factura de un cliente promedio será de $1.648.
Por su parte,
Camuzzi Gas solicitó un incremento del 187% en la zona pampeana y del 273% en la zona sur del país. Con ese aumento, señaló la distribuidora, se cubrirían los costos mínimos de operación y mantenimiento, se realizarían las inversiones "impostergables" para la prestación del servicio y no habría rentabilidad para la empresa.
Por último, Gasnor (que opera en las provincias de Santiago del Estero, Tucumán, Salta y Jujuy) estimó necesario un aumento del 189%.
El impacto de los aumentos que piden las distribuidoras en el valor final de las facturas de los usuarios residenciales para ese componente a partir de febrero oscilaría entre un 21% y el 77,5% en todo el país.
Las transportadoras también reclamaron ajustes y muy por encima del 100%. Una de las más importantes, TGN, solicitó un aumento transitorio del 163% "por el atraso tarifario acumulado en los últimos cuatro años".
Precisó que desde el ajuste tarifario de abril de 2019 hasta noviembre de 2022 la inflación mayorista acumulada fue del 473%, mientras que la tarifa aumentó 60%. Según argumentaron, eso significó que los ingresos reales de TGN se redujeran a casi un cuarto, producto del atraso tarifario, por lo que dijeron que "es ineludible aprobar el régimen tarifario de transición, mientras recorremos el camino de renegociación tarifaria".
La otra transportadora, TGS, solicitó un ajuste del 135%, porcentaje que, para esa empresa, "contempla la situación económica del país".
Las subas solicitadas por las compañías transportadoras y distribuidoras de gas natural tendrían una incidencia en la factura final de hasta el 16,5%. Con ese aumento, un consumidor residencial promedio de CABA con tarifa plena pasará de pagar 2587 a 3013 pesos en el caso de los usuarios de Metrogas.
Sobre este punto, TGS explicó que el impacto en el usuario residencial de Metrogas el costo de transporte es el de menor relevancia en la factura total, ya que representa el 9,8% en la factura promedio residencial; luego están los impuestos, con el 24,3%, el precio del gas en punto de ingreso al sistema de transporte el 41,1% y el margen de distribución con el 24,8%.
Según esta compañía, ese nivel de incremento permitirá "iniciar un sendero de recomposición tarifaria, con el indispensable respeto a las leyes y compromisos asumidos por el Estado que hacen a la seguridad jurídica de nuestro país".