
El presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán, se reunieron este viernes para analizar el curso de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que continúan después de la concreción de un principio de entendimiento.
El jefe de Estado recibió a Guzmán en la Quinta de Olivos por la mañana y estuvieron reunidos hasta el mediodía, confirmaron fuentes oficiales a Infobae. El encuentro se produjo después de las declaraciones del vocero del FMI, Gerry Rice, quien dijo ayer que el principio de acuerdo podría recibir el visto bueno del staff próximamente y que la intención es que salga “lo más rápido posible”.
Por la tarde, en tanto, arribó a Casa Rosada el embajador argentino en los Estados Unidos, Jorge Argüello, otro de los que está embarcado en las charlas con el Fondo y a la relación con la administración del presidente norteamericano, Joe Biden.
Había hermetismo sobre los detalles de la conversación entre el Presidente y el encargado de las negociaciones con el FMI en el Gobierno, pero se informó que
buscan apurar el staff agreement por parte del organismo internacional. Ese paso es necesario para avanzar con la revisión del acuerdo en el Congreso y obtener la carta de entendimiento -que contendrá el staff agreement- antes del vencimiento de 2800 millones de dólares, el 22 de marzo.
En tanto, Guzmán le informó al Presidente que suspenderá el viaje que tenía previsto a Indonesia la semana que viene, para participar en la cumbre representantes de Finanzas de los Estados en el marco del G20 que se celebrará entre el 15 y el 18 de febrero.
El ministro no iría a Indonesia por la agenda cargada que tiene en Buenos Aires y porque muchos de los ministros con quienes tenía previsto encuentros participarán de forma virtual, y tampoco van a concurrir. Lo cierto es que de forma presencial estarán las segundas líneas de los países, lo cual impulsó la decisión del ministro Guzmán a no concurrir.
Una vez que esté consentido por el FMI, en los próximos 30 días
el Frente de Todos buscará aprobar el acuerdo en el ámbito legislativo, donde no se le pueden introducir modificaciones, sino darle el visto bueno o rechazarlo. El siguiente y último paso será la revisión final por parte del board del organismo conducido por Kristalina Georgieva, para que el plan de refinanciación de la deuda de 44 mil millones de dólares que contrajo la administración de Mauricio Macri entre en vigencia definitivamente.
Las perspectivas son positivas en Diputados para el oficialismo luego de que Juntos por el Cambio, a través de un comunicado conjunto, adelantara ayer que acompañará el proyecto “para evitar el default” en el que entraría la Argentina en caso de no afrontar el pago de marzo.
Sin embargo, hay ciertos escollos: la oposición adelantó que el límite principal a un respaldo sería un eventual aumento de impuestos en el marco de las medidas para conformar las exigencias del organismo de crédito.