El embajador de Estados Unidos en la Argentina,
Peter Lamelas, salió a respaldar el mensaje del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre una aparente normalidad en el vínculo económico entre ambos países tras la derrota del Partido Republicano por parte de los demócratas en las elecciones de medio término.
"Quiero transmitir un mensaje claro: nuestro compromiso con la Argentina es firme, estratégico y de largo plazo", destacó Lamelas en una nueva señal de apoyo a través de su cuenta de X. También sostuvo que, bajo el liderazgo de
Donald Trump y
Javier Milei, ambos países están construyendo una "alianza histórica basada en la libertad, la confianza y las oportunidades".
"Más inversiones, más comercio, más empleo y mayor seguridad para ambos pueblos", completó el funcionario estadounidense en su posteo.
Un día antes, Caputo había buscado transmitir el mismo mensaje durante un encuentro organizado por FIEL.
"Para Argentina no cambia nada. Era un resultado esperado", afirmó el titular del Palacio de Hacienda al referirse al avance demócrata en el Congreso estadounidense. Además, aseguró que el Gobierno no necesitará la asistencia de Trump en 2027 y defendió la solidez del programa económico local.
El ministro también descartó que el nuevo escenario político pueda generar inestabilidad financiera: "Los fundamentals de Argentina son sólidos", insistió. En paralelo, reivindicó el respaldo financiero estadounidense y las compras de divisas del Banco Central como garantías frente a eventuales presiones cambiarias.
Sin embargo, detrás de la promesa de estabilidad hay un frente que podría complicar los planes económicos de Milei, puesto que el avance demócrata en el Capitolio vuelve a poner bajo discusión el
swap de US$20.000 millones habilitado por la administración Trump en 2025 y, especialmente, el margen de su gestión para ofrecer nuevos mecanismos de asistencia financiera a la Argentina.
Las dudas por el swap y el Congreso
La senadora demócrata Elizabeth Warren ya había impulsado en enero de 2026 un pedido de información sobre el respaldo financiero de Washington al Gobierno argentino. La legisladora también promovió la iniciativa No Argentina Bailout Act (S. 2965), que busca prohibir el uso del Fondo de Estabilización Cambiaria (ESF) para respaldar financieramente a la Argentina.
En ese marco, las medidas demócratas alcanzarían al secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, por su vínculo con el financista Robert Citrone, quien realizó inversiones en activos argentinos antes del anuncio del salvataje y quedó bajo sospecha de legisladores opositores a Trump por una posible utilización de información privilegiada. Las versiones sobre una eventual ventaja para el entorno de Bessent y los funcionarios implicados alimentaron las sospechas por presuntas irregularidades en la operación.
Asimismo, el Congreso estadounidense podría condicionar futuras asistencias mediante nuevas restricciones al ESF, controles sobre las operaciones cambiarias y exigencias vinculadas a los desembolsos del Fondo Monetario Internacional. Aunque Trump todavía podría vetar una ley que busque bloquear la asistencia financiera a la Argentina, la nueva mayoría demócrata abre un escenario menos favorable para la Casa Blanca y, por ende, para el programa de Milei.