
Juan Román Riquelme volvió a cruzar con dureza a Mauricio Macri y reavivó una disputa que excede lo futbolístico y que tiene como escenario central el control político de Boca Juniors. El presidente del Xeneize cuestionó al exmandatario nacional y expresidente del club, al que se refirió sin nombrarlo directamente como “el señor que perdió las elecciones”.
En una entrevista con el canal AZZ, Riquelme sostuvo que Macri dejó en claro que quiere que a Boca le vaya mal mientras él no esté al frente de la institución. “Sabíamos que son cosas que van a pasar”, planteó, y vinculó esa situación con el triunfo electoral de su espacio, respaldado por los socios del club.
“Nosotros tuvimos la suerte de ganar las elecciones gracias a nuestros hinchas y el señor que las perdió dejó en claro que quiere que a Boca le vaya mal mientras no esté él en el club”, sentenció el máximo ídolo de Boca.
Y en otro tramo lo fulminó: "Con el otro señor no (no tiene relación ni habla las cosas "de frente", como hizo alusión respecto de Daniel Angelic). Gracias a dios tengo una forma de ser de chiquito. La María (su madre) me enseñó bien".
“Todo en la vida no se puede comprar”
El enfrentamiento entre ambos tiene antecedentes que se remontan a las elecciones de Boca de 2019. En noviembre de 2023, cuando volvió a contar públicamente aquella historia, Riquelme relató que Macri lo había convocado a la Quinta de Olivos después de perder las elecciones primarias presidenciales de ese año.
Según su versión, durante ese encuentro el entonces presidente buscó convencerlo de respaldar la candidatura de Christian Gribaudo para conducir Boca. La respuesta que aseguró haberle dado quedó como una de sus frases más recordadas: “Todo en la vida no se puede comprar”.
Riquelme también contó que, en una conversación posterior, Macri le planteó la necesidad de incorporar a un delantero vinculado con Qatar para sostener el patrocinio de ese país en la camiseta del club. El exfutbolista afirmó que no conocía al jugador y que, después de aquella situación, Boca dejó de contar con ese auspiciante.
Las declaraciones reforzaron el contraste que Riquelme construye entre su conducción y el sector político que encabeza Macri dentro de la oposición xeneize: de un lado, la defensa de la autonomía del club; del otro, las acusaciones de intentar influir en sus decisiones.
La disputa por el poder en Boca
La nueva embestida llega mientras Riquelme defiende la gestión deportiva e institucional y cuestiona el tratamiento mediático que recibe Boca. En la misma entrevista, aseguró que el club no es tratado de la misma manera que otros equipos, aunque afirmó que su prioridad es trabajar y sostener el presente futbolístico.
También se refirió a las críticas sobre el arbitraje y pidió no responsabilizar automáticamente a los jueces por los resultados. A su entender, el equipo que mejor juega termina imponiéndose a largo plazo, aunque consideró que el VAR debe contribuir a mejorar el desarrollo de los partidos.
El enfrentamiento con Macri, sin embargo, sigue siendo uno de los principales ejes de la disputa política en Boca. Riquelme volvió a presentar la elección de los socios como un respaldo a su conducción y acusó a su adversario de no aceptar el resultado. Así, la pelea entre ambos vuelve a mostrar que, en el Xeneize, la discusión por el rumbo del club también es una disputa por quién tiene legitimidad para conducirlo.