Empresarios y altos ejecutivos de algunas de las compañías más importantes de la Argentina participaron de la cena anual de la Fundación Faro, el think tank libertario encabezado por Agustín Laje, en la que el presidente Javier Milei pronunció un discurso cargado de ataques contra periodistas y medios de comunicación.
Según reconstrucciones publicadas por
Letra P y
elDiarioAR, empresas y hombres de negocios pagaron cubiertos o mesas para participar del encuentro.
Entre los nombres identificados por ambos medios aparecen
Martín Migoya,
Marcelo Sielecki,
Rubén Cherñajovsky,
Martín Eurnekian,
Juan Martín De La Serna,
David Martínez,
Adrián Werthein,
Francisco De Narváez,
Horacio Marín,
Manuel Santos Uribelarrea,
Mariano Bosch,
Claudio Belocopitt y
Ricardo Markous. También asistieron representantes de Edenor, Edesur, el grupo Bulgheroni y otras compañías vinculadas a Vaca Muerta.
La cena se realizó en el Yacht Club de Puerto Madero y reunió además al gabinete nacional, dirigentes libertarios, referentes de las Fuerzas del Cielo y al embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas. Este último no integra la lista de empresarios, pero fue uno de los invitados destacados del encuentro.
La cena se realizó, además, en medio de los
cuestionamientos por el origen de los fondos de la Fundación Faro. En junio, la Inspección General de Justicia (IGJ) intimó a la organización a identificar a sus principales aportantes, luego de que declarara ingresos por $4.957 millones durante 2024 y un patrimonio neto de $4.394 millones, sin detallar quiénes habían realizado las donaciones. La cifra resulta particularmente llamativa si se considera que en 2023, cuando todavía funcionaba como Fundación Valorar, su patrimonio rondaba los $12 millones: un incremento de más de 350 veces en apenas un año.
En ese contexto, la organización encabezada por Agustín Laje organizó una cena de recaudación para la que, según las estimaciones publicadas,
se ofrecían ubicaciones privilegiadas por hasta US$300.000 y mesas por US$200.000.
Quiénes fueron los empresarios presentes en la cena de la Fundación Faro
Martín Migoya, CEO de Globant y miembro de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), fue uno de los empresarios presentes. También participó Marcelo Sielecki, socio de Marcelo Mindlin en Transportadora de Gas del Sur (TGS) y de Hugo Sigman en Laboratorios Elea.
Rubén Cherñajovsky, empresario ligado a Newsan y actualmente también a negocios energéticos como Transener, estuvo entre los asistentes. A la lista se sumó Martín Eurnekian, CEO de Aeropuertos Argentina y sobrino del empresario Eduardo Eurnekian.
Mercado Libre estuvo representada por Juan Martín De La Serna, presidente de la filial argentina de la compañía. También asistió Francisco De Narváez, propietario de la cadena de supermercados Chango Más.
Dos empresarios con fuertes intereses en medios y telecomunicaciones participaron del encuentro: David Martínez, dueño del fondo Fintech y socio histórico del Grupo Clarín primero en Cablevisión y luego en Telecom, y Adrián Werthein, empresario ligado a DirecTV y otros negocios del grupo familiar. La presencia de ambos adquirió particular relevancia por los ataques que Milei dirigió durante su discurso contra distintos medios de comunicación.
La presencia de Migoya, Sielecki, Cherñajovsky, Eurnekian, De La Serna, Martínez, Werthein y De Narváez fue
reconstruida por Letra P en su investigación "Fundación Faro: los empresarios que pagaron para escuchar a Javier Milei pedir una hoguera para periodistas".
YPF, Techint, Swiss Medical y otros grandes grupos
La investigación publicada
por Sebastián Lacunza en elDiarioAR amplió la nómina de asistentes. Según el periodista, estuvieron Horacio Marín, presidente y CEO de YPF; Manuel Santos Uribelarrea, de MSU Energy; Mariano Bosch, vinculado a Adecoagro y Profertil; y Claudio Belocopitt, presidente de Swiss Medical Group.
El caso de Profértil no deja de ser sugestivo. Como
publicó Política Argentina, la compañía que pertenecía a YPF fue recientemente privatizada, lo cual evitó que la compañía petrolera argentina se hiciera con ganancias estimadas de $80.000 millones en los últimos seis meses.
Con respecto a YPF, no hay información oficial si el costo del ingreso, estimado en miles de dólares, fue abonado por su titular, Horacio Marín, o por la propia compañía petrolera.
También participó Ricardo Markous, CEO de Tecpetrol, la petrolera del Grupo Techint. Su presencia tuvo una particularidad: Milei volvió a atacar durante el discurso a Paolo Rocca, principal accionista de Techint, a quien se refirió despectivamente como "Don Chatarrín de los tubitos caros". Según la reconstrucción de Lacunza, Markous estaba sentado junto a Patricia Bullrich y Horacio Marín.
ElDiarioAR también identificó entre los asistentes a Cherñajovsky, Migoya y Werthein, ya
mencionados por Letra P, y señaló la presencia de representantes de Edenor, Edesur, el grupo Bulgheroni y otras compañías de Vaca Muerta. Según Lacunza, estas cenas son una vía relevante de financiamiento de la Fundación Faro y las empresas adquieren cubiertos o mesas enteras por sumas que pueden alcanzar decenas o centenares de miles de dólares.
Milei pidió una "hoguera" para periodistas
La presencia de algunos de los principales empresarios del país se produjo en el marco de un nuevo ataque de Milei contra la prensa. El Presidente utilizó parte de su intervención para celebrar su sobreseimiento en la causa $LIBRA y acusar a periodistas y medios de haber participado de una operación política en su contra.
Milei apuntó específicamente contra Hugo Alconada Mon, Carlos Pagni, Paulino Rodríguez, Natalia Volosin y Luis Novaresio, a quienes calificó de "ensobrados, corruptos, mercenarios de la mentira y fabricantes seriales de operaciones". También lanzó acusaciones contra el diario La Nación y volvió a cuestionar al Grupo Clarín.
"Que sepan muy bien que los hijos de puta en Argentina no van a tener piedad", afirmó Milei ante los asistentes. Luego sostuvo que "tener piedad con los hijos de puta es ser injusto con los buenos" y concluyó: "Los que se tienen que quemar en la hoguera son los hijos de puta". Según
la crónica de Letra P, las palabras fueron recibidas con aplausos y risas entre el público.
El episodio dejó así una escena particular: mientras el Presidente lanzaba uno de sus ataques más duros contra periodistas y grandes medios desde que llegó a la Casa Rosada, lo escuchaban desde las mesas ejecutivos y propietarios de algunas de las principales compañías del país, incluidos empresarios directamente vinculados con el negocio de los medios de comunicación y las telecomunicaciones.