Durante el debate televisivo previo al balotaje del próximo domingo 25 de octubre, el presidente de Brasil,
Luiz Inácio Lula da Silva, lanzó a su rival
Flávio Bolsonaro que irá tras el voto de todos los presos, incluido el de su padre, el exmandatario Jair Bolsonaro, quien actualmente cumple prisión domiciliaria por su participación en un intento de golpe de Estado en 2023.
“¡Lo que yo quiero es el 100%, hasta el de tu padre! ¡Bolsonaro, vota por mí, hasta tú sabes que soy mejor que él!”, respondió luego de que el senador del Partido Liberal (PL) cuestionara que, según sus datos, el 73% de las personas privadas de la libertad había votado por Lula.
El cruce fue uno de los momentos de mayor repercusión del encuentro. Sin embargo, en lo que fue el primer debate entre ambos candidatos la discusión recorrió varias temáticas: tanto Lula como Bolsonaro hijo intercambiaron acusaciones sobre corrupción, inseguridad, el uso de los recursos públicos y sus respectivos entornos familiares.
El mandatario brasileño también le reclamó a Flávio explicaciones por los más de 26 millones de dólares que habría recibido del empresario Daniel Vorcaro -detenido por una causa de presunta corrupción- para financiar una película sobre su padre. “La mentira es el fuerte de la familia Bolsonaro”, lanzó el mandatario. El senador respondió con otra chicana: “Tu nariz está creciendo, Lula. Ten cuidado”, en alusión al personaje de Pinocho.
En otro tramo, Da Silva desafió a su rival a comparar los movimientos bancarios de ambos y de sus familias para discutir las acusaciones de corrupción. “Vamos a mostrar lo que circula en nuestra cuenta y en la de nuestra familia, vamos a ver quién es la familia que roba”, sostuvo Lula.
Dardo a Milei
Durante el debate, Lula aprovechó para vincular a Flávio con el presidente Javier Milei, y cuestionó las consecuencias de sus políticas de ajuste. “Eres amigo de Milei. ¿Has seguido cómo está Argentina? ¿Vas a seguir el modelo de Milei?”, increpó Lula, antes de consultarle si ya le había pedido prestada la “motosierra” al jefe de Estado argentino para recortar el gasto público.
Flávio prometió que, si gana las elecciones, dará “un tijeretazo en la corrupción” del gobierno de Lula. “Hasta ahora, se preparó para no responder ninguna pregunta”, retrucó el presidente, que insistió en saber quién pagaría el ajuste.