Otro papelón marcó la conferencia de prensa del vocero
Adrián Ravier, luego de que este solicitara al periodismo “una mano” con la información difundida porque “la gente se enoja”. Sus declaraciones se suman a otras que en ocasiones previas resultaron polémicas y
que alimentan las versiones sobre un posible extrañamiento del Gobierno hacia el exvocero Manuel Adorni.
“Pueden ver cómo (los estudiantes universitarios) violentamente entraron y rompieron a la Secretaría de Educación. Ahí pedimos una mano al periodismo, porque si dice que el Gobierno está en contra de las universidades públicas, que las van a cerrar, la gente se enoja”, sostuvo Ravier.
En ese sentido, sostuvo que la gestión libertaria hizo “esfuerzos enormes” para mejorar los salarios docentes, con un aumento del 24% y otro del 3%. Sin embargo, desde algunos sectores cuestionaron sus declaraciones y señalaron que en pocos minutos deslizó varias falacias, entre ellas, la acusación contra los estudiantes que ingresaron a la Secretaría de Educación.
El vocero también defendió el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario, cuya aplicación está atravesada por una disputa judicial. “No es cierto que no se esté cumpliendo con esa ley, sino que está interrumpida", aseguró. Además, planteó que "hay un fallo judicial" pero que todavía "no está definida" la respuesta que adoptará el Gobierno ante esa resolución.
Inoportuno
No es la primera vez que Ravier queda en el centro de las críticas por sus declaraciones. Durante sus primeras apariciones recomendó a los usuarios que “se abriguen más” frente a los aumentos de tarifas y afirmó que los argentinos “no saben manejar sus finanzas” para explicar el crecimiento de la morosidad.
Asimismo, contradijo los reclamos sobre la pérdida del poder adquisitivo al negar que la población no llegue a fin de mes y calificó de “bananera” a la Argentina en medio de la polémica por el reclamo de la Selección ante las referencias a Malvinas.
A esos episodios se sumó el error que cometió al responder una consulta sobre el avance de la petrolera israelí Navitas en las Islas Malvinas. Ravier buscó entre sus papeles y comenzó a leer un comunicado de Cancillería referido a otro episodio, hasta que advirtió que se había equivocado de documento. Varios minutos después, encontró una declaración publicada siete meses antes, pero terminó admitiendo que no tenía información actualizada sobre las medidas concretas que estaba tomando el Gobierno.