05.10.2026 / POLÉMICA

Flybondi entró en concurso de acreedores tras un derrumbe casi total de sus operaciones


El deterioro financiero tuvo su correlato directo en la operación. Flybondi mantiene apenas tres aeronaves en territorio argentino sin actividad comercial, mientras que otras diez fueron devueltas a sus arrendadores. A su vez, dos aviones que permanecen fuera del país acumularían pasivos cercanos a los 5,5 millones de dólares por tareas de mantenimiento.




FB Líneas Aéreas S.A., empresa que opera bajo la marca Flybondi, solicitó el concurso preventivo de acreedores ante la Justicia comercial para intentar reestructurar sus pasivos y sostener su continuidad en medio de una profunda crisis financiera y operativa. La presentación ingresó el 2 de octubre y quedó radicada en el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N.º 24, a cargo de Guillermo Mario Pesaresi.

La compañía acumuló deudas y reclamos por más de 4.000 millones de pesos, una cifra que podría acercarse a los 4.600 millones con intereses y costas judiciales. Además, mantiene compromisos con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), Intercargo, proveedores de combustible, arrendadores de aeronaves y talleres de mantenimiento, junto con reclamos laborales y pedidos de reintegro de pasajeros afectados por cancelaciones y reprogramaciones.

La crisis también quedó atravesada por la disputa entre sus accionistas. COC Global, fondo que ingresó en mayo de 2025 con un aporte superior a los 70 millones de dólares, responsabilizó parcialmente por la situación a los embargos dispuestos por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que, según sostuvo, limitaron “severamente” la capacidad de la empresa para realizar pagos. El fondo también cuestionó a Cartesian Capital Group, accionista histórico de la aerolínea, por la falta de respuestas frente a los pedidos de normalización financiera y operativa.

Los números de la Administración Nacional de Aviación Civil reflejaron la dimensión del derrumbe. En agosto de 2025, Flybondi transportó 254.533 pasajeros de cabotaje y concentró el 17% del mercado doméstico. Un año más tarde movilizó apenas 1.865 personas y su participación cayó al 0,1%. El concurso preventivo abrió así una instancia decisiva para determinar si la compañía logra acordar con sus acreedores y continuar operando o si la crisis deriva en un escenario todavía más crítico.