El alcalde porteño Jorge Macri envió este miércoles a la Legislatura porteña el proyecto de Presupuesto 2027, con el que buscará transitar su cuarto año de gestión en un escenario atravesado por la caída de la recaudación. La administración de la Ciudad proyectó ingresos por $24,095 billones y gastos por $24,094 billones, con un resultado financiero positivo de apenas $1.000 millones. Las estimaciones se elaboraron sobre las variables previstas por el Gobierno de Javier Milei: inflación del 18%, crecimiento económico del 4% y un dólar de $1.847,60 para diciembre de 2027.
Uno de los puntos centrales será la reducción de las patentes. De los 1,63 millones de vehículos alcanzados por el esquema, alrededor de 824.000 pagarían menos que en 2026 y otros 654.000 mantendrían congelado el valor nominal de la boleta. Además, los vehículos con más de 20 años quedarán exentos del tributo, una modificación que beneficiará a unos 152.000 automóviles. La alícuota efectiva promedio bajará del 3% al 2,3% y, según el ejemplo difundido por el Ejecutivo porteño, un Peugeot 208 modelo 2023 pasaría de pagar $136.500 a $87.800 por boleta.
La otra gran apuesta será la obra pública, especialmente el subte. La inversión de capital representará cerca del 18% del presupuesto y el sistema de subterráneos recibirá $917.000 millones, el mayor nivel de inversión de las últimas dos décadas. El inicio de la línea F tendrá una partida superior a los $360.000 millones: conectará Barracas con Plaza Italia mediante 12 estaciones, atravesará ocho barrios y, según las proyecciones oficiales, transportará a más de 300.000 pasajeros por día. También se prevé incorporar nuevos vagones para las líneas A, B y C y comenzar la modernización de la línea D.
El proyecto llega, sin embargo, con las cuentas porteñas presionadas por dos frentes. La Ciudad calcula una caída real de Ingresos Brutos vinculada al deterioro de la actividad en sectores como la industria, el comercio y la construcción, mientras mantiene su disputa con la Nación por las transferencias de coparticipación. Según el Gobierno porteño, el Ejecutivo nacional acumula un mes de demora en los pagos y ese escenario, combinado con la menor recaudación, llevaría a cerrar 2026 con déficit.
Más allá del objetivo de equilibrio fiscal, el gasto social concentrará el 60,6% de las partidas. Educación recibirá $4,738 billones, equivalentes al 19,7% del presupuesto; Salud tendrá $3,966 billones, un 16,5%; y Seguridad dispondrá de unos $3,604 billones, el 16% del total. La iniciativa comenzará ahora su discusión en la Legislatura, donde el oficialismo deberá negociar los números, las rebajas tributarias y las prioridades de inversión previstas para 2027.