18.08.2026 / FINANZAS

El riesgo país vuelve a romper los 500 puntos y expone la fragilidad del “éxito” financiero de Milei


La deuda argentina profundiza su caída y el indicador de JP Morgan alcanzó los 506 puntos básicos, su nivel más alto desde junio. La presión externa se combina con la incertidumbre local y vuelve a poner bajo la lupa el costo del financiamiento argentino.




Los bonos soberanos en dólares extendieron las pérdidas este martes y algunos títulos registraron bajas de hasta 2%. El Global 2046 encabezó los retrocesos, mientras que el Global 2035 cayó 1,7% y el Global 2041 perdió 1,6%. En ese contexto, el riesgo país avanzó 17 unidades y llegó a 506 puntos básicos, un nivel que no alcanzaba desde el 9 de junio.

La escalada se produjo en medio de un escenario internacional adverso. El rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos acumula tres jornadas consecutivas de subas, impulsado por la incertidumbre vinculada al conflicto entre Estados Unidos e Irán, las preocupaciones por la inflación y una liquidación global de activos. Los títulos estadounidenses a 30 años alcanzaron su nivel más alto desde 2007, mientras que los bonos a 10 años se acercaron a máximos registrados a comienzos de 2025.

El deterioro también golpeó a las acciones argentinas. El S&P Merval cayó 1,7% y, medido en dólares, retrocedió 2,4%. Entre las mayores bajas aparecieron BBVA, con una caída de 4,6%; Aluar, con 4,3%; Banco de Valores, con 4,3%; y Grupo Supervielle, con 3,8%. En Wall Street, los ADRs argentinos también operaron en rojo, con las acciones bancarias nuevamente entre las más castigadas.

En el frente interno, el Gobierno buscó exhibir como contracara el resultado fiscal de julio. El ministro de Economía, Luis Caputo, informó un superávit primario de $2.960.333 millones y un superávit financiero de $244.897 millones durante el mes. Sin embargo, para los mercados, la mejora de las cuentas públicas todavía no alcanza para despejar las dudas sobre la capacidad de financiamiento del país: el propio programa financiero oficial no contempla nuevas emisiones internacionales hasta 2027 y mantiene como objetivo que el riesgo país pueda acercarse a los 300 puntos básicos. Mientras tanto, el indicador vuelve a superar los 500 y deja expuesta una de las principales contradicciones del relato económico oficial: celebrar el equilibrio fiscal mientras el mercado continúa exigiendo una prima de riesgo cada vez mayor.