Una insólita escena se vio el fin de semana largo frente a la casa de Peter Thiel. Y es que un grupo de personas vestidas del personaje de fantasía Gandalf, con túnicas grises, barbas blancas y sombreros en punta, llegó hasta la vivienda del empresario estadounidense para escracharlo por sus negocios en el país. Particularmente, en rechazo a la inversión de US$76 millones que realizó su fondo en Vista Energy, una de las principales petroleras de Vaca Muerta.
Autodenominados “lxs Gandalfs del sur”, los manifestantes llevaron una bandera con la frase “You shall not pass” (“No pasarás”) mientras hicieron sonar bombos, palmas y cantos contra el magnate. “Vos tenés palantires para ver el futuro, mirate en el espejo, vas a ver un boludo”, fue una de las consignas que se escucharon frente a la residencia, mientras que también cuestionaron la posibilidad de que Argentina se convierta en un “laboratorio de alquimias orquestadas por millonarios”.
La elección de Gandalf tuvo un motivo directamente relacionado con el empresario: Palantir, la compañía de inteligencia y análisis de datos que Thiel cofundó, toma su nombre de las piedras mágicas de la obra de J. R. R. Tolkien, capaces de permitir a quien las utiliza observar acontecimientos y lugares a distancia. Thiel, además, es un reconocido admirador del universo creado por Tolkien y bautizó otros de sus emprendimientos con referencias a la saga.
Sin embargo, el trasfondo de la protesta excedió la inversión petrolera. Los manifestantes cuestionaron las actividades de Palantir, una empresa que desarrolla sistemas para procesar grandes volúmenes de información y que trabaja con organismos de inteligencia, defensa y seguridad, además del ICE estadounidense.
La compañía también mantiene una alianza tecnológica con el Ministerio de Defensa de Israel y fue mencionada por la relatora especial de la ONU Francesca Albanese entre las empresas sobre las que existen motivos razonables para considerar que aportaron infraestructura utilizada por el Ejército israelí.
Mientras el Congreso nacional discutía el capítulo de Ley de Tierras en el marco del debate del paquete llamado Inviolabilidad de la Propiedad Privada, Thiel profundizó su presencia en Argentina. En ese sentido, el empresario mantiene una relación cercana con el presidente Javier Milei, al punto en que reivindicó el rumbo de la administración libertaria.