Tras el fracaso a la reforma de la Ley de Tierras y la Ley de Manejo del Fuego en el Senado, la legisladora libertaria Patricia Bullrich señaló este viernes que la iniciativa oficialista "vino un poco endiablada”.
"Esta ley vino un poco endiablada, en primer lugar porque ya hacía tres meses que la estábamos tratando, en el medio tuvimos que parar el Congreso un tiempo hasta definir la decisión del jefe de Gabinete, (Manuel) Adorni. Eso nos paró dos sesiones importantes y después tuvimos el Mundial y fue casi imposible poder trabajar con la gente explicando la ley", argumentó.
“La producción parlamentaria tiene que tener un sentido y la agenda parlamentaria que viene tiene un buen pronóstico”, indicó en declaraciones a Radio Rivadavia, a la vez que indicó: “Desde el Gobierno tenemos que apuntar bien y mirar bien las cosas más importantes y trascendentes”.
Bullrich dijo además que no cree que en el oficialismo “haya vencedores y vencidos”, pero reconoció que ahora el objetivo es “tener sociedades más simples, trabajar sobre salud mental que es un tema postergado en Argentina y trabajar sobre la educación”.
“Tomar una agenda que tenga que ver temas sociales educativos y no solo económicos y que la gente sienta cómo lo beneficia a cada uno. Tenemos que tener una agenda con temas que le interesen a toda la sociedad”, aseveró y añadió: “No hay preocupación en el Gobierno hay ocupación”.
Estas declaraciones refuerzan lo que en las últimas horas consignaron diversas versiones periodísticas: el
malestar oficialista con el ministro Federico Sturzenegger. Las críticas hacia "el Coloso" no comenzaron con la caída de la Ley de Tierras, aunque ese episodio terminó por acelerar un malestar que venía creciendo.
Según trascendió de las reuniones previas a la sesión, varios referentes oficialistas cuestionaron la insistencia del ministro en sostener proyectos considerados políticamente "intransigentes" sin terminar de construir los acuerdos sociales ni políticos necesarios.