19.06.2026 / COLOMBIA

Elecciones en Colombia 2026: quiénes son los candidatos y qué se juega en la segunda vuelta

Este domingo 21 de junio, más de 40 millones de colombianos están habilitados para votar en la segunda vuelta presidencial que definirá al sucesor de Gustavo Petro. La disputa enfrenta al oficialista Iván Cepeda y al candidato conservador Abelardo de la Espriella, en una elección que podría marcar el rumbo político del país para los próximos cuatro años.



Colombia celebrará este domingo la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2026, una instancia que enfrentará a dos proyectos políticos con visiones opuestas sobre el papel del Estado, la economía, la seguridad y la continuidad de las reformas impulsadas por el actual gobierno.

Los candidatos que competirán por la presidencia son Iván Cepeda, referente del progresismo colombiano y cercano al oficialismo, y Abelardo de la Espriella, abogado y dirigente identificado con los sectores conservadores y de derecha.

La votación pondrá fin a una campaña marcada por una fuerte polarización política, debates sobre seguridad, crecimiento económico y el futuro de los acuerdos de paz, temas que dominaron la agenda pública durante los últimos meses.

Qué propone Iván Cepeda



Cepeda llegó al balotaje como representante de una coalición de centroizquierda y con el respaldo de sectores que defienden la continuidad de varias de las transformaciones impulsadas durante la gestión de Gustavo Petro.

Entre sus principales propuestas figuran la profundización de las políticas sociales, una mayor intervención estatal para reducir desigualdades, la defensa de los acuerdos de paz y una estrategia de seguridad enfocada en la presencia territorial del Estado y la reducción de las economías ilegales.

El candidato también planteó avanzar en reformas vinculadas al sistema de salud, la educación pública y la transición energética.

Qué propone Abelardo de la Espriella

De la Espriella construyó su candidatura sobre un discurso centrado en la seguridad, el fortalecimiento de las fuerzas de seguridad y una agenda económica orientada a promover la inversión privada.

El postulante conservador cuestionó varias de las reformas impulsadas por el gobierno saliente y prometió revisar políticas económicas y regulatorias que, según sostiene, afectaron la competitividad del país.

Durante la campaña también puso el foco en el combate al narcotráfico, la reducción del gasto público y una política exterior más alineada con los principales socios comerciales de Colombia.

Una elección con impacto regional

La segunda vuelta es seguida de cerca en toda América Latina porque Colombia es una de las principales economías de la región y un actor clave en cuestiones de seguridad, migración y comercio.

El resultado también será observado por los gobiernos de la región debido a que puede influir en el equilibrio político latinoamericano, en un contexto marcado por disputas entre proyectos progresistas y conservadores en distintos países.

Qué dicen las encuestas

Los sondeos publicados durante la última semana mostraron una competencia ajustada entre ambos candidatos, aunque con diferencias según la consultora. La mayoría coincidió en que la elección llegaría abierta al domingo y que la participación electoral podría ser determinante para definir al próximo presidente.

¿Cuándo se conocerán los resultados?
Los centros de votación abrirán durante la mañana del domingo y los primeros resultados oficiales comenzarían a conocerse pocas horas después del cierre de las urnas. Si la tendencia es clara, Colombia podría tener presidente electo durante la noche del mismo domingo.

¿Quiénes compiten en la segunda vuelta presidencial de Colombia?
Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella son los dos candidatos que disputan la presidencia en el balotaje del 21 de junio de 2026.

¿Quién es el actual presidente de Colombia?
El actual presidente es Gustavo Petro, cuyo mandato concluye este año.

¿Por qué es importante esta elección?
Porque definirá si Colombia continúa con un proyecto político cercano al oficialismo o gira hacia una administración de perfil conservador, con consecuencias para la economía, la seguridad y la política regional.