El empleo privado registrado continúa mostrando señales de deterioro en gran parte del país pero encuentra sus casos más críticos en la Patagonia. Y es que
Tierra del Fuego y Santa Cruz acumulan las
mayores pérdidas de puestos de trabajo desde diciembre de 2023, momento en el que asumió Javier Milei, quien luego golpeó la industria local con una serie de medidas que derivaron en múltiples reclamos y protestas.
El informe, realizado por la consultora Politikon Chaco sobre la base de datos de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación; ubicó a ambas provincias al frente de la caída del empleo privado registrado desde el período mencionado. Según el relevamiento,
Santa Cruz registra un retroceso acumulado del 16,1%, mientras que Tierra del Fuego exhibe una baja del 14,4%, cifras que las colocan por encima del resto de las jurisdicciones del país.
En esa línea, da cuenta de que la situación no se limita a estas dos jurisdicciones.
De las 24 provincias argentinas, 21 todavía no lograron recuperar los niveles de empleo formal existentes antes del cambio de gobierno. Detrás de Santa Cruz y Tierra del Fuego aparece
Formosa, con una caída acumulada del 12%, mientras que los descensos más moderados corresponden a
Tucumán (-1,4%),
Mendoza (-1,9%) y
Santa Fe (-2,2%).
En contraste, apenas dos provincias consiguieron expandir el empleo privado registrado respecto de diciembre de 2023. Se trata de Neuquén, impulsada por la actividad hidrocarburífera de Vaca Muerta, con un crecimiento del 6,6%, y Río Negro, que registró una suba del 3%. Ambas jurisdicciones se mantienen como excepciones dentro de un escenario laboral que continúa mostrando signos de debilidad.
La tendencia también se observa en la comparación interanual. En marzo de 2026 el empleo privado formal cayó 1,5% respecto del mismo mes del año anterior, lo que equivale a una pérdida de 96.638 puestos de trabajo. Solo cuatro provincias lograron mejorar sus números en ese período: Neuquén, Río Negro, La Rioja y San Juan. En el resto del país persistieron las bajas, con especial intensidad en Chubut, Formosa, Corrientes y Tierra del Fuego.
Detrás de los números aparecen realidades económicas complejas. En Santa Cruz, la salida de YPF de áreas convencionales, la paralización de obras públicas y los conflictos salariales que atraviesan distintos sectores estatales impactaron sobre la actividad económica y el mercado laboral. La incertidumbre sobre el futuro de la industria petrolera se convirtió en uno de los principales focos de preocupación para la administración provincial.
Mientras que en Tierra del Fuego, la situación combina las consecuencias de la retirada de empresas vinculadas al sector energético con las dificultades que atraviesa la industria electrónica, una de las principales generadoras de empleo privado de la provincia. Según datos del Monitor de la Fundación Innovación Fueguina, el empleo industrial electrónico acumuló una caída superior al 32% respecto de los niveles promedio registrados durante 2025, profundizando un escenario de fragilidad que ya se refleja en las estadísticas laborales nacionales.