Intendentes de municipios bonaerenses alcanzados por el régimen de Zona Fría aceleraron en las últimas horas una estrategia conjunta para intentar bloquear en el Senado el proyecto impulsado por el gobierno de Javier Milei que recorta subsidios al consumo de gas y deja afuera a gran parte de los distritos incorporados en la ampliación de 2021, especialmente en el sudoeste bonaerense, la costa atlántica y municipios del interior de la provincia de Buenos Aires.
La reacción se consolidó tras la aprobación de la iniciativa en Diputados, donde La Libertad Avanza consiguió avanzar con una reforma del esquema que prácticamente regresa a su diseño original de 2002. De prosperar en la Cámara alta, quedarían excluidos decenas de municipios bonaerenses que hoy acceden a descuentos en las tarifas por las bajas temperaturas.
El proyecto oficialista afecta, especialmente, al sudoeste bonaerense, la costa atlántica, las regiones de Cuyo y el Noroeste argentino, así como departamentos del sur de Córdoba y Santa Fe. “Hay dos cosas en la memoria corporal que no se olvidan nunca: el frío y el hambre”, advirtió la diputada nacional Jimena López durante una reunión en Villa Gesell que terminó de sellar el armado territorial contra el avance de la reforma.
En Villa Gesell, dirigentes y concejales de la Quinta sección electoral comenzaron a delinear una hoja de ruta común que incluye resoluciones en los concejos deliberantes, campañas de firmas y una movilización frente al Congreso. La protesta fue denominada “frazadazo” y buscará visibilizar el rechazo al recorte antes de la votación definitiva.
Los jefes comunales sostienen que la medida llega en un contexto social cada vez más delicado, atravesado por caída del consumo, endeudamiento familiar y retroceso de la actividad económica.
Según estimaciones que manejan en distintos municipios, las facturas podrían aumentar entre un 40% y un 100% durante los próximos meses, una situación que, aseguran, pondría en riesgo tanto a hogares como a pequeños comercios y emprendimientos turísticos.
El malestar se extendió además a otras localidades bonaerenses como Bahía Blanca, Olavarría, Coronel Suárez, Tres Arroyos, General Alvarado, Mar Chiquita, Tapalqué, Patagones y Carlos Tejedor, donde también comenzaron pronunciamientos contra el proyecto oficial. En algunos distritos ya evalúan avanzar con presentaciones judiciales si el Senado convierte la iniciativa en ley.
Desde el oficialismo rechazan que se trate de una eliminación del beneficio y argumentan que el nuevo esquema apunta a focalizar la asistencia estatal en los sectores de menores ingresos. La propuesta prevé que el subsidio continúe únicamente para usuarios incluidos dentro del régimen de Subsidios Energéticos Focalizados, creado por decreto a fines del año pasado.