
En medio de la investigación judicial que enfrenta por presunto enriquecimiento ilícito, Manuel Adorni todavía no presentó su declaración jurada patrimonial ante la Oficina Anticorrupción y el tema ya empezó a generar ruido dentro del propio oficialismo. Aunque Javier Milei había asegurado semanas atrás que el funcionario “tenía todo listo”, la documentación sigue sin aparecer y el calendario avanza hacia el vencimiento legal del próximo 31 de julio.
La demora alimenta especulaciones tanto en el plano político como judicial. En sectores libertarios admiten que la estrategia sería llevar la presentación hasta último momento para intentar amortiguar el impacto mediático. Incluso circula la idea de hacer pública la declaración en simultáneo con el inicio del Mundial 2026, apostando a que la agenda deportiva termine desplazando la discusión sobre el patrimonio del funcionario.
Sin embargo, el tema ya escaló dentro del propio Gobierno. Patricia Bullrich decidió anticipar la presentación de su declaración más de un mes antes del cierre oficial y el gesto fue leído como una señal directa hacia Adorni. A eso se sumaron declaraciones de Victoria Villarruel, quien sostuvo públicamente que “todos están esperando” conocer los bienes del jefe de Gabinete. También hubo cuestionamientos de aliados parlamentarios, como el senador Luis Juez, que marcó distancia y advirtió que “el límite es la corrupción”.
El expediente judicial que tramita en Comodoro Py sigue avanzando mientras se acumulan datos sobre gastos, viajes y operaciones inmobiliarias que no terminan de cerrar con los ingresos declarados del funcionario. Uno de los puntos bajo análisis es la reforma de su propiedad en el country Indio Cuá, donde el constructor Matías Tabar aseguró haber recibido pagos en efectivo por importantes sumas de dinero.
La investigación también pone la lupa sobre viajes al exterior, consumos en dólares y vuelos privados, además de movimientos vinculados a contrataciones en la TV Pública. La causa permanece a la espera de definiciones del fiscal Gerardo Pollicita, quien deberá resolver los próximos pasos procesales una vez finalizada su licencia. Mientras tanto, Milei decidió sostener políticamente a Adorni pese al desgaste creciente. En Balcarce 50 reconocen que la publicación de la declaración jurada podría abrir un escenario complicado para el Gobierno, sobre todo si aparecen inconsistencias entre el nivel de gastos y los ingresos formales del funcionario y su entorno familiar.
En las últimas horas, además, se conocieron nuevos datos sobre consumos con tarjetas de crédito de Adorni y su esposa, Bettina Angeletti. Según información revelada por La Nación a partir de registros financieros y datos bancarios, ambos realizaron gastos por más de $85 millones durante 2025, con un promedio mensual superior a los $7 millones. En ese período, el salario del entonces vocero presidencial rondaba los $3,5 millones mensuales y Angeletti todavía tributaba como monotributista.
El informe también señala que, entre diciembre de 2023 y marzo de 2026, los consumos totales con tarjetas alcanzaron los $176 millones. Entre los gastos figuran expensas de country, matrículas escolares y viajes, todos abonados sin registrar atrasos ni deudas bancarias.
La situación vuelve a poner el foco sobre el fuerte cambio de nivel de vida del funcionario desde su desembarco en el Gobierno libertario. Aunque desde el entorno de Adorni aseguran que toda la documentación “podrá ser justificada”, en la Casa Rosada crece la preocupación por el costo político que podría tener la exposición pública de sus números en un contexto económico marcado por el ajuste y la caída del poder adquisitivo.