22.05.2026 / Política

El Gobierno se reunió con la Conferencia Episcopal Argentina en la previa del Tedeum del 25 de mayo

De la mano de la ministra Sandra Pettovello y el canciller Pablo Quirno, la administración libertaria intentó un acercamiento con la Iglesia en medio del temor a un duro mensaje del arzobispo Jorge García Cuerva por el deterioro social.





En un escenario de fragilidad social, el gobierno de Javier Milei se acercó a la Iglesia Católica para abrir un “canal de diálogo” con una institución que viene alertando por las consecuencias sociales del plan económico libertario. El encuentro en el Palacio San Martín se produjo en la previa del Tedeum del 25 de mayo, donde se espera que el arzobispo Jorge García Cuerva se refiera a la dura situación que atraviesa el país.

“Se detallaron cuestiones que tienen que ver con el trabajo social de la Iglesia y los avances en el tema Discapacidad”, señalaron fuentes eclesiásticas en diálogo con El Destape sobre la reunión que sentó en la misma mesa a la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y al canciller Pablo Quirno con los máximos representantes de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA).

Según indicaron, el encuentro transcurrió en un clima de “diálogo” y “respeto”, pero la institución religiosa aprovechó la oportunidad para acercar al Gobierno su inquietud por el agravamiento de la cuestión social, con indicadores económicos que asfixian a los sectores más postergados. Desde la Iglesia aseguraron que se trató de una reunión "protocolar" que estaba pautada desde hace tres semanas, por lo que negaron que el Tedeum haya sido el eje de la charla.

Pese al tono diplomático del Episcopado, en las filas libertarias esperan que esta aproximación sirva para que cualquier crítica quede diluida como parte de una "seguadilla" de problemas que se arrastran desde administraciones anteriores, lo que les permite despegarse de la responsabilidad directa sobre el empeoramiento de las condiciones de vida.

La relación de la administración Milei y el Episcopado estuvo marcada por la distancia, con reuniones muy esporádicas. Tras el encuentro que el Presidente mantuvo con la cúpula del Episcopado en marzo de 2024 junto a Pettovello, no se registraron demasiadas instancias formales de diálogo, en medio de las reiteradas advertencias de la Iglesia por el impacto social del ajuste y el aumento de la pobreza.

La preocupación oficialista tiene raíces en el antecedente del año pasado, cuando García Cuerva advirtió sobre la "agresión constante" en las redes y la necesidad imperiosa de "frenar el odio", al tiempo que lamentó el perfil belicoso de un mandatario que parece alimentarse del conflicto.

En este escenario, aunque la Iglesia insista en que no hubo pedidos cruzados ni estrategias de ocasión, la Casa Rosada optó por una capitulación preventiva en el Palacio San Martín.