Tras el anuncio del Gobierno sobre una nueva baja de retenciones para el trigo y la cebada, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA),
Nicolás Pino, ratificó que el campo continúa esperando que “las retenciones sean cero”, aunque reconoció que la medida sorprendió incluso a las entidades agropecuarias, que venían reclamando cambios ante el deterioro de los márgenes de producción y el aumento de costos.
“No lo esperábamos, siempre mostramos los resultados y son muy receptivos en el Gobierno, pero no lo esperábamos”, sostuvo Pino luego de que
Javier Milei confirmara en la Bolsa de Cereales que las retenciones al trigo y la cebada bajarán del 7,5 al 5,5% desde junio de 2026 y que la soja comenzará a reducir su carga tributaria a partir de enero de 2027. Sin embargo, volvió a marcar límites sobre el alcance de las medidas oficiales: "Al Gobierno le decimos que hay que hacer otras cosas porque si no, no alcanza”, planteó Pino, quien insistió en que “falta mucha infraestructura” y advirtió que “la mala infraestructura hace al costo argentino”.
El dirigente ruralista señaló además que “los números que se venían viendo eran muy finos porque venimos trabajando con aumentos de costos por el combustible” y consideró que “la baja genera más producción". En paralelo, reclamó también mayor acceso al financiamiento y señaló que “hoy empiezan tímidamente las líneas de crédito en algunos bancos”.
Aun con cuestionamientos, el presidente de la SRA destacó el vínculo actual entre el sector agropecuario y la administración libertaria. “Este es un Gobierno que tiene gente que entiende de campo”, afirmó.
El anuncio de Milei representó la cuarta reducción de retenciones desde su llegada a la Casa Rosada y fue celebrado por cámaras empresarias y entidades exportadoras, aunque varias coincidieron en que la situación productiva sigue siendo delicada. “La ecuación insumo-producto, aún con esta baja, no pasa a ser positiva”, advirtió el titular de la Federación Argentina de la Industria Molinera, Diego Cifarelli, en un diagnóstico que expone que el alivio fiscal todavía no alcanza para revertir la crisis del sector.