Con más de un mes de anticipación al plazo legal, la senadora nacional de La Libertad Avanza por la Ciudad de Buenos Aires, Patricia Bullrich, presentó su declaración jurada patrimonial ante la Oficina Anticorrupción (OA) en un gesto de claro desmarcamiento con Manuel Adorni, el jefe de Gabinete que lleva meses sin justificar sus bienes mientras enfrenta una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito. Legalmente los funcionarios tienen tiempo hasta el 31 de julio.
En el documento procesado este miércoles por la OA, Bullrich declaró sobre el ejercicio 2025 un patrimonio de $257.290.739. Sus bienes son los mismos desde hace años:
*Un
departamento de 120 metros cuadrados con cochera en CABA –en su poder desde diciembre de 1993, valuado en $138.669.684–.
*Una
cochera separada, también en CABA, por $5.348.499.
*Su
parte de un campo en Los Toldos, provincia de Buenos Aires, que recibió por herencia en 2017 y del que posee el 33,33%, valuado en $71.913.176.
* Y la mitad de la titularidad de una
SUV Ford EcoSport Titanium del año 2013.
No hay propiedades nuevas. No hay cuentas en el exterior. No hay inversiones financieras. Tampoco deudas: la sección correspondiente aparece en blanco si se evalúan las DDJJ desde 2024, cuando era ministra de Seguridad (saltó del Ejecutivo al Senado en diciembre 2025).
Sí hay aumento de la valoración de los bienes debido a la inflación. En la declaración anual 2024 –presentada el 14 de julio de 2025, cuando aún era ministra de Seguridad– su patrimonio al inicio del período era de $60.700.542 y al cierre había trepado a $188.341.118. Un salto de más de $127 millones en doce meses. Al asumir como senadora en diciembre de 2025, presentó una declaración inicial que consignó $223.082.473. Y ahora, con la declaración anual 2025, el cierre marca $257.290.739. El mismo departamento que en enero de 2024 valía $25.281.134 cerró ese año valuado en $105.413.143 y hoy figura en $138.669.684. Son los mismos metros cuadrados en el mismo barrio; lo que cambió es el número de pesos que requiere comprarlo. La diferencia de valuación de los mismos bienes al inicio y al final del ejercicio 2025 fue de $54.779.628. Eso explica la mayor parte del crecimiento patrimonial, no la incorporación de nuevos activos.
En efectivo,
Bullrich declaró poseer $1.500.000 en pesos y US$3.460 –exactamente los mismos dólares que tenía al inicio del período anterior, un detalle que sugiere que no tocó esa tenencia–. En cajas de ahorro, suma otros $8.821.472 en pesos y 82,36 dólares.
Sus ingresos declarados provinieron
exclusivamente de su función pública: $44.896.190. Además, declaró $11.869.913 en
bienes recibidos por herencia —parte de la revalorización del campo en Los Toldos— y gastos personales por $44.683.092.
Un ítem que llama la atención en la columna de créditos: el Estado le debe plata a Bullrich. Bajo el concepto “Liquidación final Ministerio de Seguridad Nacional”, figura un crédito a su favor de $9.563.516. Es lo que le resta cobrar por su salida del Ejecutivo cuando dejó el cargo de ministra en diciembre de 2025 para asumir como senadora.
El contraste con Adorni
La presentación de Bullrich adquiere otro peso cuando se la compara con lo que sí se sabe –y lo que todavía no se sabe– del patrimonio del jefe de Gabinete. La última declaración disponible de Adorni, correspondiente al ejercicio 2024 y presentada el 4 de agosto de 2025 –con carácter de rectificativa–, muestra una estructura patrimonial con más interrogantes que certezas. En ese momento su cargo era de Secretario de Comunicación y Medios. El documento consigna dos departamentos: uno de 115 m² en Parque Chacabuco –del que posee el 50%– adquirido en 2014, y otro de 105 m² en La Plata recibido por donación. Al cierre del período sumó un Jeep Compass Sport modelo 2021.
Pero lo más llamativo de la declaración de Adorni no son los activos sino las deudas. Al cierre del ejercicio 2024 registraba obligaciones por $95.460.000: dos deudas “comunes” con personas físicas –entre ellas, su madre, Silvia Pais– y dos créditos hipotecarios, uno a nombre de Molina Graciela Isabel por $43.860.000 y otro a nombre de Cancio Victoria María José por $7.740.000. Son hipotecas pactadas en dólares con personas físicas, no con bancos: una modalidad que llama la atención por su informalidad.
Sus ingresos del trabajo en ese período fueron de $36.230.574, y sus gastos personales declarados: cero. Ese dato contrasta con los viajes a Bariloche, Miami, Aruba, Nueva York y Punta del Este que protagonizaron las noticias en los últimos meses.
Pero la declaración de 2024 de Adorni ya es historia vieja. Lo que la Justicia espera es la de 2025: el año en que fue candidato legislativo, ganó una banca en la Legislatura porteña y luego fue designado jefe de Gabinete. Pero sobre todo el año en que compró un departamento en Caballito sin vender el suyo de Parque Chacabuco. Y el año en que destinó unos US$245.000 en efectivo para refacciones en su casa del country Indio Cuá (a nombre de su esposa, Bettina Angeletti, y que tampoco estaba en su DDJJ sobre el 2024).