El Ministerio de Salud bonaerense advirtió sobre un crecimiento sostenido de
casos de hantavirus en la provincia de Buenos Aires luego de confirmar 18 contagios y siete muertes en lo que va de 2026, un escenario que genera preocupación entre las autoridades sanitarias debido a que la circulación del virus se mantiene activa durante los meses de otoño e invierno, un período históricamente asociado a una menor incidencia de la enfermedad.
Los últimos boletines epidemiológicos muestran que el comportamiento del virus ya supera los registros observados a esta altura del año pasado, cuando se habían contabilizado 12 casos y no existían víctimas fatales. El aumento de contagios y fallecimientos elevó el índice epidémico a 1,67, por encima del umbral de 1,25 que determina una situación de brote.
La mayoría de los contagios se detectaron en distintos municipios bonaerenses, entre ellos La Plata, General Belgrano, Almirante Brown, Chivilcoy, Necochea, Lobos y Florencio Varela. Además, once pacientes requirieron internación en unidades de terapia intensiva debido a la gravedad de los cuadros.
Entre las víctimas fatales se encuentran una niña de 10 años y personas adultas de entre 23 y 52 años. Desde el sistema sanitario provincial remarcaron que la elevada letalidad del virus es uno de los factores que más inquieta a los especialistas, especialmente por la rapidez con la que algunos casos evolucionan hacia complicaciones respiratorias severas.
CÓMO SE TRANSMITE EL HANTAVIRUS
El hantavirus se transmite principalmente a través de partículas presentes en la orina, saliva y excrementos secos de roedores infectados. La enfermedad suele comenzar con síntomas similares a una gripe, como fiebre, dolores musculares y cansancio, aunque puede derivar en un síndrome cardiopulmonar grave que requiere atención médica urgente.
La preocupación sanitaria también creció durante las últimas semanas tras el brote vinculado a un crucero que había partido desde Ushuaia. La investigación detectó contagios y fallecimientos asociados a ese episodio, mientras equipos del Instituto Malbrán avanzan con operativos de monitoreo en Tierra del Fuego para rastrear la circulación del virus en roedores silvestres.
Frente a este escenario, especialistas insisten en reforzar las medidas de prevención, la detección temprana de síntomas y la consulta médica inmediata ante cuadros compatibles con la enfermedad, especialmente en zonas rurales o espacios donde pueda existir contacto con ambientes contaminados por roedores.