
El exintegrante de la Policía Federal Jorge Bacigalupo volvió a presentarse este martes ante el Tribunal Oral Federal 7 en el marco del juicio por la causa “Cuadernos”, donde dejó una declaración atravesada por contradicciones, respuestas ambiguas y definiciones políticas que generaron tensión durante la audiencia.
Bacigalupo —quien años atrás entregó al periodista Diego Cabot la caja con los supuestos cuadernos escritos por Oscar Centeno— reconoció abiertamente su rechazo al peronismo. “Todo lo que tenga olor a peronismo me cae como la patada de un burro”, sostuvo ante los jueces, al ser consultado sobre su mirada respecto de los exfuncionarios juzgados en el expediente. La frase fue tomada por varias defensas como un elemento que pone en discusión la imparcialidad de su accionar.
La audiencia estuvo marcada por cuestionamientos vinculados a inconsistencias en su testimonio, particularmente alrededor de cómo se produjo la entrega del material y el episodio en el que el fiscal Carlos Stornelli habría ido personalmente a su domicilio para trasladarlo a Comodoro Py junto a Cabot. Si bien Bacigalupo ratificó que esa reunión existió, mostró vacilaciones al momento de precisar detalles básicos como la duración del encuentro o las circunstancias exactas en las que ocurrió. En cambio, sí recordó afinidades personales con el fiscal, señalando que ambos compartían admiración por Carlos Gardel.
Los abogados defensores —entre ellos el de Roberto Baratta— remarcaron que gran parte de las respuestas del ex policía se apoyaron en “suposiciones” y no en hechos concretos. En varios tramos de la audiencia, Bacigalupo sostuvo que desconocía qué contenían exactamente los escritos de Centeno y que muchas de sus conclusiones surgían de lo que el propio chofer le comentaba. Otro de los puntos que despertó atención fue la revelación de una intensa comunicación telefónica entre Bacigalupo y Daniel Portaluri, exjefe de Pericias de la Policía Federal. Según se ventiló en el debate oral, ambos mantuvieron más de mil contactos entre 2018 y 2023.
Las defensas intentan demostrar que el vínculo con Portaluri —especialista en pericias grafológicas y scopométricas— podría tener relación con la investigación paralela que analiza posibles adulteraciones en los cuadernos originales. En ese expediente, Bacigalupo fue procesado en dos oportunidades por el juez Marcelo Martínez de Giorgi, aunque luego la Cámara Federal revocó esas decisiones por falta de mérito. Consultado sobre el número telefónico de Portaluri, el testigo aseguró no reconocerlo y argumentó que tampoco recuerda actualmente el número de su propio hijo debido a que “los celulares guardan todo”. La fiscal Fabiana León deslizó que admitir esos contactos podría comprometerlo en la causa paralela.
Durante gran parte de la audiencia, Bacigalupo apeló reiteradamente a la falta de memoria. Sin embargo, también dejó frases que volvieron a encender el debate sobre el origen y la construcción del expediente judicial. “Se me presentó una vez en la vida la oportunidad de accionar contra esa gente”, afirmó en referencia a los exfuncionarios investigados, y sostuvo que por ese motivo impulsó que el material llegara a la Justicia.