El fiscal federal Gerardo Pollicita solicitó desestimar la denuncia presentada por la Casa Militar contra los periodistas Luciana Geuna e Ignacio Salerno al considerar que las imágenes difundidas desde el interior de la Casa Rosada no revelaron información secreta ni configuraron una violación a la Ley de Inteligencia Nacional, en un expediente que había servido como argumento para limitar el ingreso de trabajadores de prensa.
La denuncia había sido presentada el 22 de abril luego de que Geuna exhibiera en TN un informe grabado por Salerno con anteojos inteligentes mientras recorría distintos sectores de la sede de Gobierno. Tras la difusión del material, al periodista le retiraron la acreditación para ingresar a la Casa Rosada.
Gracias a ello, el Gobierno dispuso el cierre temporal de la Sala de Periodistas y vinculó la decisión a supuestos riesgos de seguridad derivados de la emisión televisiva. La medida coincidió con la visita al país del empresario tecnológico Peter Thiel y con la escalada de cuestionamientos sobre el patrimonio del vocero presidencial Manuel Adorni.
QUÉ RESOLVIÓ
En su presentación judicial, el jefe de la Casa Militar, Sebastián Ignacio Ibáñez, sostuvo que la difusión de imágenes de pasillos, oficinas y posibles puntos de evacuación podía comprometer la seguridad presidencial en un contexto internacional atravesado por el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel, aliados estratégicos de Javier Milei.
Sin embargo, Pollicita concluyó que el material difundido no exponía información sensible. En el dictamen, señaló que existen imágenes similares disponibles públicamente en plataformas como Google Maps y YouTube y remarcó que “existen diversas fuentes públicas a partir de las cuales se ha divulgado la disposición física de la Casa Rosada, sin que aquello fuera interpretado como un riesgo para la seguridad nacional”.
El fiscal también afirmó que no se registraron “espacios secretos”, ni información vinculada a sistemas de vigilancia, movimientos del Presidente o cronogramas internos de funcionarios. Milei, además, se encontraba en Israel al momento en que fueron tomadas las imágenes exhibidas por el canal televisivo.
“En el entendimiento de que los hechos denunciados no configuran ilícito alguno, propiciaré aquí la desestimación de las presentes actuaciones por inexistencia de delito”, concluyó Pollicita en el documento presentado ante el juez federal Ariel Lijo, quien ahora deberá resolver si archiva definitivamente la causa.
La decisión judicial representa un revés para Ibáñez,
un militar alineado políticamente con Karina Milei que semanas atrás fue promovido para un ascenso impulsado por el Gobierno nacional. El pliego ya ingresó al Senado para su tratamiento.