La deuda soberana argentina arrancó la semana con fuertes subas y llevó al riesgo país por debajo de los 500 puntos básicos por primera vez en más de tres meses. El repunte financiero coincidió con una mejora en la calificación de Fitch Ratings y con expectativas favorables del mercado sobre la desaceleración inflacionaria. Mientras tanto, los datos de recaudación volvieron a mostrar una economía en retroceso.
El movimiento permitió que el riesgo país descendiera hasta los 499 puntos básicos, un nivel que no se observaba desde el 2 de febrero. El dato fue celebrado por operadores financieros y fondos de inversión, especialmente luego de que la calificadora Fitch Ratings mejorara la nota de la deuda soberana argentina de CCC+ a B-, con perspectiva estable.
La reacción del mercado local contrastó con el desempeño de los bonos de Brasil, Chile, Colombia, México, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay, que mostraron bajas en sus cotizaciones. En la Bolsa porteña, el índice S&P Merval avanzó 1,1%, impulsado principalmente por las acciones energéticas. Entre las líderes se destacaron YPF (+3,3%), Pampa Energía (+2,9%) y Edenor (+1,9%). En Wall Street, los ADRs argentinos replicaron la tendencia positiva.
Desde la sociedad de bolsa señalaron que la atención del mercado estará puesta esta semana en el dato de inflación de abril y en la primera licitación de deuda de mayo que realizará el Tesoro. Según el REM del Banco Central, el IPC mostraría una suba mensual de 2,6%.
Sin embargo, detrás de la euforia financiera aparecieron señales preocupantes de la economía real. En abril de 2026, la recaudación tributaria cayó alrededor de 4% interanual en términos reales y acumuló nueve meses consecutivos de contracción. Aunque los ingresos crecieron 27,2% en términos nominales hasta alcanzar los $17,4 billones, el deterioro frente a la inflación volvió a reflejar el freno en la actividad económica y el impacto del ajuste sobre el consumo.