
En una audiencia que reconfigura uno de los ejes más sensibles de la llamada Causa Cuadernos, el exfuncionario José López se presentó este jueves ante el Tribunal Oral Federal N°7 y relativizó el alcance de su declaración como arrepentido, brindada en 2018. Durante su exposición, López sostuvo que aquel testimonio no respondió a la existencia de una estructura delictiva, sino al contexto personal en el que se encontraba. Según explicó, atravesaba un cuadro de vulnerabilidad emocional y física que condicionó su decisión de colaborar con la Justicia bajo esa figura. “En otra situación, no lo habría hecho”, resumió.
El exsecretario describió un escenario de presión y aislamiento en el momento de su declaración original, en el marco de una investigación que avanzaba con múltiples imputaciones y acuerdos. En ese sentido, recordó que percibía que las posibilidades de defensa se reducían rápidamente, en alusión a la dinámica que se generaba sobre empresarios y exfuncionarios para acogerse a la figura del arrepentido.
También apuntó a irregularidades en aquella instancia procesal, al señalar que durante su declaración ante el fiscal Carlos Stornelli y el juez Claudio Bonadio no habría estado presente un secretario judicial, un dato que, según sugirió, pone en cuestión las condiciones formales en que se produjo ese testimonio. En otro tramo de su intervención, López rechazó de manera categórica haber integrado una asociación ilícita y negó que la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner haya tenido un rol de conducción dentro del supuesto esquema investigado. “Nunca la vi como jefa u organizadora”, afirmó.
Respecto de declaraciones anteriores en las que había mencionado temor hacia la exmandataria, aclaró que ese sentimiento no estaba vinculado a posibles represalias ilegales, sino a la exigencia en el ejercicio de la función pública. “Tenía miedo de equivocarme en mi trabajo o perder el cargo”, explicó. La jornada también dejó otra novedad: el tribunal resolvió suspender la transmisión en vivo de las audiencias a través de YouTube. A partir de ahora, el acceso al juicio será más restringido y quedará limitado a la capacidad de la sala, lo que reduce de manera significativa la difusión pública del proceso.
López fue trasladado desde el penal de Ezeiza, donde cumple condena por enriquecimiento ilícito y está vinculado a la causa Vialidad. Tras finalizar su exposición, decidió no responder preguntas del tribunal. El giro en su postura vuelve a poner bajo discusión uno de los pilares sobre los que se construyó la acusación, en un expediente atravesado desde sus inicios por debates sobre la validez de las pruebas y las condiciones en que se obtuvieron.