30.04.2026 / ENERGÍA · OPEP

Emiratos Árabes deja la OPEP: qué pasa con el mercado petrolero

Emiratos Árabes Unidos anunció su retiro de la OPEP y de la coalición OPEP+, en el golpe más duro que recibe el bloque exportador en décadas. La decisión reduce la cuota de mercado del grupo por debajo del 30% de la producción mundial por primera vez en su historia.



Los Emiratos Árabes Unidos notificaron a la OPEP su retiro formal de la organización y de la coalición OPEP+, con salida efectiva el 1 de mayo. Los EAU son el tercer productor más grande dentro del bloque y el octavo a nivel mundial. La decisión se tomó en el contexto de la guerra con Irán, que generó un shock energético global y expuso las tensiones dentro del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) respecto de cómo responder a los ataques iraníes contra territorio emiratí.

La fractura diplomática detrás de la salida

Anwar Gargash, asesor diplomático del presidente de los EAU, anticipó el quiebre el 27 de abril durante el Foro de Influencers del Golfo, donde criticó la respuesta de los estados árabes ante los ataques iraníes. "Los países del CCG se apoyaron mutuamente en términos logísticos, pero política y militarmente creo que su posición ha sido la más débil históricamente", dijo Gargash. "Esperaba esta postura débil de la Liga Árabe y no me sorprendió, pero no la esperaba del Consejo de Cooperación y me sorprendió", añadió.

La salida también representa un resultado favorable para el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien había acusado a la OPEP de inflar artificialmente los precios del crudo y condicionó el apoyo militar estadounidense a los países del Golfo a una mayor moderación en los precios. Trump señaló que, mientras EE.UU. defiende a los miembros de la OPEP, estos "explotan eso imponiendo precios altos del petróleo".

Qué cambia en la producción global de crudo

La principal consecuencia de la salida de los Emiratos Árabes de la OPEP es la liberación de las cuotas de producción acordadas dentro del sistema OPEP+. Los EAU producían alrededor de 3,3 millones de barriles diarios antes de la guerra e invirtieron decenas de miles de millones de dólares para ampliar su capacidad instalada. Analistas de mercado proyectan que la producción emiratí podría superar los 4 millones de barriles diarios en el corto plazo, con un horizonte de 5 millones posible en el mediano plazo.

Sin las exportaciones emiratíes, la OPEP controlará alrededor del 28% de la producción mundial, su nivel más bajo desde la fundación de la organización. En la década de 1970, el grupo controlaba más del 50% de la oferta global. Sumando a los socios de la coalición OPEP+, el bloque retiene alrededor del 42% del mercado, frente al 58% restante que corresponde a productores no alineados y a Estados Unidos.

No obstante, Arabia Saudita conserva una capacidad de producción excedente considerable que le permite agregar barriles al mercado por encima de lo que la demanda requiere en un momento dado. Esa capacidad ociosa, y no la cuota de mercado formal, es lo que determina la influencia real de Riad sobre los precios.

Pronósticos de precio: entre los 90 y los 150 dólares

Los principales bancos de inversión ya habían revisado al alza sus proyecciones para el crudo como consecuencia del conflicto con Irán y las disrupciones en el estrecho de Ormuz, el canal marítimo por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo y gas natural licuado del mundo. La salida de los EAU agrega un nuevo factor de incertidumbre sobre la oferta.
Goldman Sachs elevó sus proyecciones para el cuarto trimestre de 2026 hasta los 90 dólares por barril para el Brent y 83 dólares para el WTI, frente a estimaciones previas de 80 y 75 dólares respectivamente. El banco argumentó demoras en la normalización de las exportaciones del Golfo y una recuperación más lenta de la producción regional.

Bank of America mantuvo como escenario base un promedio de 92,50 dólares por barril para el Brent durante 2026, con un posible acuerdo de alto el fuego entre las partes en las próximas semanas. No obstante, el banco advirtió que una escalada podría elevar ese promedio a 150 dólares o más. Barclays señaló que cada día adicional de disrupción en el estrecho desplaza el balance de riesgo hacia precios de energía más altos por más tiempo y, eventualmente, hacia la destrucción de la demanda.

Exportaciones de EE.UU. en alza como efecto derivado

Uno de los efectos colaterales del shock energético es el crecimiento de las exportaciones de crudo desde Estados Unidos. El redireccionamiento de tanqueros hacia puertos estadounidenses, principalmente en el Golfo de México y en los accesos a Houston y Nueva Orleans, registró una aceleración sostenida en las últimas semanas, con destino principal en mercados asiáticos, donde la presión de posible desabastecimiento mantiene la demanda elevada.

¿Por qué los Emiratos Árabes decidieron abandonar la OPEP?

La salida combina dos factores. Por un lado, los EAU tenían una capacidad de producción superior a la cuota asignada dentro del sistema OPEP+ y querían poder explotarla sin restricciones. Por otro, el gobierno emiratí consideró insuficiente el apoyo político y militar de sus socios del Consejo de Cooperación del Golfo durante el conflicto con Irán, lo que deterioró las bases de la relación institucional dentro del bloque.

¿Cómo impacta la salida de los Emiratos en el precio internacional del petróleo?

En el corto plazo, el aumento de producción emiratí por fuera de las cuotas podría ejercer presión a la baja sobre los precios. Sin embargo, las disrupciones en el estrecho de Ormuz y la incertidumbre geopolítica compensan ese efecto. Goldman Sachs proyecta un Brent de 90 dólares para fines de 2026; Bank of America ubica el escenario base en 92,50 dólares, con riesgo de alcanzar 150 dólares si el conflicto con Irán escala.

¿Qué queda de la OPEP sin los Emiratos?

Sin los EAU, la OPEP controlará alrededor del 28% de la producción mundial, su nivel histórico más bajo. Sumando a los socios de la coalición OPEP+, el bloque retiene alrededor del 42% del mercado. Arabia Saudita sigue siendo el actor central: su capacidad de producción excedente le permite influir sobre los precios más allá de su cuota de mercado formal.