28.04.2026 / ISLAS MALVINAS

Milei se reunirá con un líder de la ultraderecha británica que confirmó su postura contra la soberanía argentina en Malvinas

Nigel Farage anunció que vendrá al país y volvió a descartar cualquier negociación sobre la soberanía del archipiélago. El referente del partido Reform UK, cercano ideológicamente al mandatario argentino, adelantó que su visita a Buenos Aires podría concretarse en septiembre de 2026.




El líder de la ultraderecha británica Nigel Farage anunció que viajará a la Argentina para reunirse con el presidente Javier Milei, en un contexto de creciente tensión diplomática en torno a la soberanía de las Islas Malvinas. El referente del partido Reform UK, cercano ideológicamente al mandatario argentino, adelantó que su visita a Buenos Aires podría concretarse en septiembre de 2026. Sin embargo, dejó en claro su postura sobre la soberanía del archipiélago: "Queremos tener las mejores relaciones posibles con Argentina, pero esto no es negociable", afirmó.

Hasta el momento, desde Casa Rosada no confirmaron ni desmintieron el encuentro. Las declaraciones de Farage se dan en medio del impacto que generó una filtración atribuida al Pentágono, según la cual el presidente Donald Trump podría reconsiderar la posición de Estados Unidos sobre Malvinas. De acuerdo con esa versión, el eventual cambio estaría vinculado a tensiones con el primer ministro británico Keir Starmer en el marco de un conflicto internacional. Esto generó reacciones en el Reino Unido, en las islas y también en la Argentina, aunque su veracidad no fue confirmada oficialmente.

La postura histórica de Washington fue de neutralidad en la disputa, aunque reconoce el control británico de facto del territorio. En este escenario, la intervención de Farage sumó un nuevo elemento de presión política, tanto a nivel interno en el Reino Unido como en el vínculo bilateral con la Argentina. Consultado sobre un eventual respaldo de Trump a la posición argentina, el dirigente británico fue tajante y reiteró que eso "no va a suceder". En paralelo, distintos sectores políticos británicos reclamaron explicaciones ante la posibilidad de un cambio en la política exterior estadounidense.

El Gobierno sostuvo su reclamo de soberanía, aunque evitó pronunciarse sobre la filtración. Mientras tanto, el posible viaje de Farage y un eventual encuentro con Milei se inscriben en un escenario internacional más complejo, atravesado por tensiones diplomáticas y posicionamientos cruzados en torno a la cuestión Malvinas.