El diputado Máximo Kirchner recordó el aniversario de las elecciones de 2003 y al expresidente Néstor Kirchner, y señaló que “es tiempo de palabras prudentes y acciones valientes para cambiar la realidad y volver a tener un país normal".
Kirchner explicó que está trabajando en proyectos, como el ya presentado por emergencia en combustibles y alimentos, y la idea de un nuevo Fondo Federal de la Soja para darle recursos a las provincias y que los gobernadores puedan afrontar las demandas de los argentinos que están sufriendo las consecuencias del modelo económico de Javier Milei.
“Tenemos que priorizar encontrar herramientas que ayuden a que los argentinos y argentinas recuperen la esperanza y visualicen que se puede cambiar esta realidad. Por eso estos proyectos que buscan conseguir fondos para dar respuestas a las demandas más urgentes. Competiremos el año que viene, ahora estamos pensando en fondear a las provincias. Ya que hablan tanto de federalismo, me llama la atención que no podamos juntar una masa crítica de diputados que permitan abordar los problemas de millones de argentinos y argentinas para abordar los problemas de la Argentina, un Patria extensa y hermosa con muchos problemas”, planteó.
En esa misma línea, opinó: “La situación de nuestro país es muy compleja como para andar jugando a la politiquería barata, si pensamos en aquella Argentina donde Néstor fue presidente, era una argentina donde reinaba la anti política, hoy gobierna la anti política. Esto tenemos que tenerlo muy claro, fue elegido por eso además. No gobierna un partido, gobierna la anti política. Y tenemos que ser capaces de comprender que muchos de quienes eligieron al presidente porque estaban enojados y envenenados también por una gran cantidad de mentiras, hoy son los que están empezando a transitar no solo una desilusión sino que son quienes están empezando a pasarla mal en cada instancia de su vida”.
Y propuso: “Tenemos que construir, organizar y entender que una sola fuerza política no puede reconstruir un país. Tenemos que estar todos juntos para que la sociedad sufra lo menos posible las consecuencias de un modelo que no contempla a los 48 millones de argentinos”.
“Hoy estamos en un país al que le falta un gobierno que vuelva a pensar la Argentina en serio. Si vos mirás en perspectiva, ese gobierno de Néstor, esos años iniciales, dejó en claro que era necesario no comprometerse externamente en materia de deuda a pagar cosas que no se podía pagar, no solo no podía pagar, sino que el criterio debía ser cómo vivía la gente para saber cuánto Argentina debía abonar y cómo, de una deuda que él no había contraído”, señaló.
En este punto, Kirchner insistió en la importancia de resolver cómo se va a abordar el endeudamiento externo de la Argentina: “Tenemos que comprometernos con seriedad sobre cómo abordar las cuestiones que realmente tienen que ver con un país que merece desarrollarse porque aparte tiene insumos naturales en su tierra para desarrollarse y darle valor agregado. Eso Néstor lo comprende, lo pone en valor, pone en valor lo que la Argentina tiene, pone a raya a todo el sistema de privatizadas, a las empresas españolas que habían hecho un desastre en Argentina. No iba a caerle bien a nadie, él sabía que tenía que gobernar para los que lo habían votado y cuidar a todos los argentinos y argentinas que quizás tampoco lo habían votado. Un presidente gobierna para todos”.
En cuanto a la actitud del gobierno hacia la mayoría de los argentinos, Kirchner señaló la deshumanización con la que gobierna la anti política. “Cuando uno ve los problemas que afrontan el día a día nuestra sociedad, como por ejemplo lo que sucedió con el valor de la nafta, cuando vemos cómo funciona el sistema público de transporte en el AMBA o en diferentes lugares, la pérdida de puestos de trabajo, el día a día de la gente, lo que han hecho con las personas en situación de discapacidad, lo que han hecho en diferentes cosas, la agresividad que han demostrado con los adultos mayores…lo que dicen acerca de que los mayores de 80 son una carga... la verdad que hay que tener cara para decir eso. Han demonizado y estigmatizado a los trabajadores”, afirmó.
En relación a la prisión de Cristina Fernández de Kirchner, planteó que “cuando hablamos de un país en serio eso implica entender que no hay que suprimir al adversario, que no hay que perseguirlo. La situación de la Presidenta del Partido Justicialista Nacional en la Argentina, sometida una persecución inaudita desde hace muchas décadas -algo que no sucedía, desde Perón- no puede naturalizarse. Estos tipos sabían qué economía iban a tener y cuál iba a ser la realidad de la gente entonces, la detienen porque querían evitar lo que no pudieron en el 2019 que un día aparezca, hace un libro, hace esto y lo otro y se gana la elección".
Por último, expresó: “Tiene que haber una profunda reflexión entre todas y todos para poder realmente, en este año y medio, hasta que los argentinos y las argentinas vuelvan a poder optar para votar y elegir porque los dirigentes muchas veces hacen seguidismo, pero no interpelan a la gente como debe ser".