29.04.2026 / Relaciones internacionales

Cables submarinos amenazados en el Estrecho de Ormuz: qué riesgo hay

La agencia de noticias iraní Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), emitió el miércoles una advertencia sobre la vulnerabilidad de 17 a 30% del tráfico regional de internet, que circula por cables de fibra óptica sumergidos bajo el Estrecho de Ormuz.



La agencia de noticias iraní Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), emitió el miércoles una advertencia sobre la vulnerabilidad de 17 a 30% del tráfico regional de internet, que circula por cables de fibra óptica sumergidos bajo el Estrecho de Ormuz. Según el reportaje, daño simultáneo a varios cables principales podría provocar "apagones severos" en el Golfo Pérsico. La advertencia refleja una escalada donde infraestructura digital civil ahora está en el mapa de presiones geopolíticas, junto a puertos y líneas de energía.

El Estrecho de Ormuz: más que un paso de petróleo

El Estrecho de Ormuz es mundialmente conocido como el cuello de botella más crítico del comercio de petróleo. Menos visible pero igualmente vital, funciona también como corredor digital. Una densa red de cables de fibra óptica corre bajo el lecho marino, conectando Asia, Europa y Oriente Medio.

Estos cables submarinos transportan entre 17 y 30% del tráfico de internet regional, según reportes especializados. Su importancia radica en que vinculan a cientos de millones de usuarios y a miles de empresas que dependen de transferencias financieras globales, computación en la nube, inteligencia artificial y comunicaciones diarias.

Por qué la advertencia de Tasnim es una alerta geopolítica

El 12 de abril de 2026, Tasnim publicó un artículo que mapeaba minuciosamente los cables submarinos del Golfo Pérsico y la infraestructura de datos en la región. La publicación no era un análisis técnico neutral: enmarcaba explícitamente estos cables y centros de datos como puntos vulnerables en el conflicto actual. Según reportes de Iran International, el artículo dibujaba un mapa de activos estratégicos cuya interrupción "podría llevar consecuencias económicas y de comunicaciones mayores". Esto es una señal clara: la infraestructura digital civil ahora está en el línea de fuego.

Tasnim enfatizó que varios sistemas de cables principales pasan por o cerca del Estrecho y que el sur del Golfo Pérsico depende mucho más que Irán de rutas de internet marítimas. Esta asimetría es crucial: los emiratos árabes, Qatar, Baréin, Kuwait y Arabia Saudita tienen concentrada su infraestructura de nube y datos en la zona más vulnerable. Irán lo sabe.

Infraestructura bajo fuego: el precedente de AWS

La amenaza no es teórica. Reportes recientes confirman que drones iraníes ya han impactado instalaciones de Amazon Web Services (AWS) en los Emiratos Árabes Unidos y Baréin. Esto demuestra la vulnerabilidad física real de infraestructura comercial de nube en el Golfo. Si la IRGC puede alcanzar centros de datos terrestres de empresas como Amazon, Microsoft y Google (que respaldan operaciones de IA masivas en la región), también puede dirigirse a los cables submarinos que los conectan.

El alcance global: por qué importa fuera del Golfo

Un corte de cables submarinos en el Estrecho no sería un apagón local. Estos cables son arterias de la economía digital global. Una interrupción simultánea de varios sistemas podría causar disrupciones en servicios financieros internacionales. Las transacciones bancarias, mercados de criptomonedas y transferencias internacionales dependen de latencia baja y conexiones confiables. Así, un corte prolongado podría afectar mercados en Asia, Europa y América.

Las empresas AWS, Microsoft Azure y Google Cloud tienen datacenters distribuidos globalmente. Si falla el enlace del Golfo, el tráfico se redirige a rutas alternativas, aumentando latencia y costos operacionales. Esto afecta a startups, bancos y gobiernos que usan estos servicios.

Los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita están invirtiendo masivamente en centros de datos para entrenamiento de modelos de IA. Un corte de cables los aislaría de proveedores de datos globales.

India: el caso de exposición máxima

Para India, los riesgos son particularmente agudos. India es uno de los mayores consumidores de datos del mundo. Su economía digital - que abarca servicios IT, plataformas fintech, operaciones impulsadas por IA - depende críticamente de estos enlaces internacionales. Los cables pasan por estaciones de desembarque en Omán, Emiratos Árabes Unidos y Pakistán, países cercanos a la zona de tensión actual.

Un corte prolongado causaría:

- Velocidades de internet más lentas en todo el país;
- Inestabilidad en servicios en la nube que respaldan el sector fintech indio (que movió más de USD 1 billón en 2025).
- Interrupciones en pagos digitales y operaciones bancarias.
- Pérdida de competitividad para startups indias que compiten en mercados globales.

Esto explica por qué gobiernos en Asia Central, Sur y Sudeste están observando la situación con preocupación.

El contexto de la escalada: qué dijo Irán

Abbas Araghchi, canciller iraní, atribuyó directamente la inestabilidad a Washington y Tel Aviv. En declaraciones al 12 de abril, señaló que "Irán, como estado ribereño del Estrecho de Ormuz, ha adoptado medidas de acuerdo con derecho internacional para salvaguardar su seguridad e intereses nacionales contra la agresión y amenazas del régimen sionista y EE.UU."

Luego añadió: "Naturalmente, la responsabilidad por las consecuencias de esta situación recae en las partes agresoras."
Simultáneamente, el Comando Central de EE.UU. (CENTCOM) confirmó que fuerzas estadounidenses han dirigido a 31 buques a cambiar rumbo o retornar a puerto como parte de un bloqueo contra Irán. El presidente Trump aclaró que el bloqueo naval persistirá "hasta que Teherán presente una propuesta formal" que lleve a "un resultado definitivo".

Una tregua frágil con condiciones impuestas

La situación actual es precaria. Existe una tregua, pero el Comando Central estadounidense la ha dejado explícitamente condicionada a negociaciones exitosas. Trump ha vinculado públicamente la continuidad de cualquier cese de hostilidades a progresos en mesas de diálogo, algo que no ha ocurrido según reportes de las últimas horas.

En este contexto, la advertencia de Tasnim sobre cables submarinos no es una amenaza idle. Es una señalización clara: si las negociaciones fallan, los cables están en la agenda.

Cómo preparan los países 

Gobiernos en Asia ya evalúan rutas alternativas de conectividad. India ha acelerado planes para aumentar capacidad en cables que evitan el Golfo (rutas a través del Océano Índico oriental). Europa ha presionado a gobiernos del Golfo para reforzar medidas de protección física alrededor de estaciones de desembarque de cables.

Empresas de telecomunicaciones globales (Orange, Vodafone, Singtel) han iniciado diálogos con gobiernos de la región para asegurar redundancia en infraestructura.

¿Cuántos cables submarinos pasan por el Estrecho de Ormuz?

No existe un registro público exacto, pero análisis de trackers de infraestructura sugieren entre 15 y 20 sistemas principales. Algunos transportan tráfico de múltiples regiones simultáneamente, lo que amplifica el riesgo. Un único daño a un cable puede afectar a decenas de países.

¿Cuánto tiempo tardaría en repararse un cable submarino dañado?

Típicamente entre 2 y 6 semanas, dependiendo de la profundidad, ubicación exacta del daño y disponibilidad de barcos de reparación especializados. Durante ese período, el tráfico se desvía a rutas alternativas, causando congestionamiento y latencia aumentada.

¿Tiene Argentina riesgo directo?

No inmediato. Argentina depende de cables que cruzan el Atlántico Sur. Sin embargo, si un corte en el Golfo causa congestión global de internet, velocidades en Sudamérica se verían afectadas indirectamente. Además, empresas argentinas de servicios digitales que dependen de AWS o Google Cloud experimentarían costos operacionales aumentados.