Piero Corvetto presentó su renuncia a la jefatura de la ONPE tras permanecer más de una semana en el cargo en medio de severas críticas sobre su desempeño durante
las elecciones generales del 12 de abril de 2026. En su carta dirigida a la Junta Nacional de Justicia, Corvetto citó "problemas técnicos operativos suscitados en el despliegue del material electoral en determinados sectores de Lima Metropolitana" como motivo central de su decisión.
Aseguró haber actuado con integridad y señaló que su renuncia responde a la necesidad de que la segunda vuelta electoral se realice "en un contexto de mayor confianza ciudadana con la ONPE".
Investigación preliminar y presiones sobre corvetto
Corvetto enfrentaba una investigación preliminar en la Junta Nacional de Justicia (JNJ) que podría haber derivado en su suspensión del cargo. Además, pesaba sobre él una recomendación de detención preliminar emitida por la Policía Nacional en conexión con los hechos ocurridos durante la jornada electoral. Estas circunstancias intensificaron la presión para que abandonara su puesto, aunque el funcionario optó por una salida voluntaria mediante renuncia antes de ser removido formalmente.
continuidad de la investigación tras la renuncia
La Junta Nacional de Justicia aceptó formalmente la renuncia de Corvetto mediante resolución oficial y declaró la vacancia al cargo de jefe de la ONPE. Sin embargo, la institución precisó que la investigación preliminar continuará "sin perjuicio" de su salida.
El organismo señaló que el proceso se desarrollará respetando el debido proceso constitucional y los principios de transparencia, legalidad y defensa del sistema democrático. La JNJ mantiene abierta la investigación por presunta falta grave relacionada con los eventos del 12 de abril.
Antecedentes de la crisis electoral
Corvetto fue designado para liderar la ONPE tras participar en un proceso de concurso público. Durante su gestión, implementó lo que describió como "un fuerte proceso de necesarias reformas" en el organismo electoral. Sin embargo, los problemas técnicos registrados en diferentes sectores de Lima Metropolitana durante la distribución y procesamiento del material electoral generaron desconfianza pública sobre la capacidad operativa de la institución. Estos inconvenientes ocurrieron en momentos críticos del procesamiento de actas de la elección presidencial, afectando la credibilidad del proceso.
La resolución de la JNJ declaró la vacancia del cargo, pero el comunicado no especificó si hay un designado interino o si se abrirá un nuevo proceso de selección. Los problemas se registraron en el despliegue de material electoral en Lima Metropolitana, aunque la información disponible no detalla si afectaron directamente el recuento de actas presidenciales.