El dólar oficial registró una baja este martes y cerró a $1.375,5 en el segmento mayorista, con un retroceso de $1,5 respecto a la jornada previa. A pesar de la caída, la divisa acumuló más de un mes por debajo de los $1.400, consolidando un escenario de relativa calma cambiaria que el Gobierno exhibe como uno de los pilares de su programa económico.
Desde el Banco Central destacaron que la dinámica responde a una menor presión de la demanda para atesoramiento, junto con un mayor ingreso de dólares por parte del sector corporativo y la liquidación de la cosecha gruesa. En ese marco, el tipo de cambio se mantiene todavía 22,8% por debajo del techo de la banda cambiaria, fijado actualmente en $1.688,68.
En el resto de las cotizaciones, el dólar minorista en el Banco Nación se sostuvo en $1.400, mientras que el dólar tarjeta alcanzó los $1.820. Los financieros mostraron una leve dispersión: el MEP operó en torno a los $1.415,84 y el contado con liquidación escaló a $1.470,67, ampliando la brecha con el oficial. El dólar blue, por su parte, se mantuvo estable en $1.410 en el circuito informal.
En el mercado de futuros, los contratos operaron con comportamiento dispar, aunque las proyecciones indican un tipo de cambio de $1.381,5 hacia fin de abril y de $1.605 para diciembre. En paralelo, el volumen negociado en el segmento de contado alcanzó los u$s532,1 millones, reflejando un nivel de actividad sostenido.
Analistas del mercado señalaron que, en un contexto de menor rendimiento para las colocaciones en pesos, el dólar continúa con un deslizamiento gradual. Mientras tanto, el Banco Central sostiene su estrategia de acumulación de reservas, en un equilibrio delicado que depende cada vez más del flujo de divisas del sector exportador.