El presidente de Estados Unidos,
Donald Trump, calificó de "muy improbable" una continuidad del alto al fuego con Irán si es que este no cede a firmar un acuerdo de manera inmediata. "No voy a dejar que me apresuren para alcanzar un mal acuerdo", advirtió respecto a la tregua que mantienen ambos países.
"Tenemos todo el tiempo del mundo”, agregó. En esa línea, en declaraciones a Bloomberg el mandatario republicano insistió en que la pausa de dos semanas en las hostilidades podría terminar si no hay avances antes de su vencimiento y dejó abierta la posibilidad de una escalada al
amenazar con "explotar muchas bombas" en caso de no llegar a un consenso.
En ese marco, Trump reafirmó que Estados Unidos mantendrá el bloqueo sobre los puertos iraníes como parte de la presión. “No voy a abrir. Quieren que lo abra. Los iraníes están deseosos de que se abra. No lo voy a abrir hasta que se firme un acuerdo”, enfatizó.
El republicano también buscó mostrar fortaleza en el conflicto al asegurar que está “ganando la guerra por mucho” y sostuvo que Irán enfrenta fuertes pérdidas económicas: “El gobierno de Teherán está perdiendo u$s500 millones al día, una cifra insostenible, incluso a corto plazo”.
La tensión escaló luego de que Washington interceptara un buque iraní en el Golfo de Omán por intentar evadir el bloqueo en el estrecho de Ormuz. “Los marines estadounidenses tienen la custodia total del buque”, celebró Trump.
Mientras tanto, las negociaciones continúan con mediación de Pakistán, aunque persisten las diferencias sobre el levantamiento del bloqueo naval, condición que Teherán considera clave para avanzar. Desde Irán, en tanto, rechazaron cualquier presión externa y remarcaron que no aceptarán condiciones que impliquen una rendición.
En paralelo, el despliegue militar estadounidense en la región se mantiene con miles de efectivos y embarcaciones patrullando las aguas cercanas, en un escenario marcado por la incertidumbre sobre el futuro de la tregua y el riesgo de una reanudación abierta del conflicto.