19.04.2026 / Homenaje en Buenos Aires

El cura DJ Guilherme Peixoto homenajeó al Papa Francisco con un recital en Plaza de Mayo

El sacerdote portugués mezcló música electrónica y mensaje religioso en un evento masivo frente a la Casa Rosada que se volvió tendencia.





El cura DJ portugués Guilherme Peixoto encabezó un recital multitudinario en la Plaza de Mayo en homenaje al Papa Francisco. El evento combinó música electrónica, espiritualidad y una fuerte convocatoria popular en el corazón político de la Argentina.

La Plaza de Mayo se transformó en una escena poco habitual: luces, música electrónica y miles de personas reunidas frente a la Casa Rosada para participar de un homenaje al Papa Francisco encabezado por el cura DJ Guilherme Peixoto.

El sacerdote portugués, conocido por su particular forma de evangelización a través de la música, ofreció un espectáculo que combinó sets electrónicos con mensajes de fe y referencias al pontífice argentino, en un evento que rápidamente se volvió viral en redes sociales.



El recital convocó a una multitud que ocupó gran parte de la Plaza de Mayo, en una postal inusual donde se mezclaron jóvenes, familias y fieles atraídos tanto por la propuesta musical como por el sentido del homenaje.

Durante la presentación, Peixoto destacó la figura del Papa Francisco como un referente espiritual global y una figura cercana a los jóvenes. El evento buscó transmitir un mensaje de encuentro, esperanza y comunidad, en línea con el perfil pastoral del pontífice.

Peixoto ganó notoriedad internacional en los últimos años por llevar la música electrónica a espacios religiosos y eventos masivos, como parte de una estrategia para acercar la Iglesia a nuevas generaciones. Su paso por Buenos Aires se inscribe en esa línea y suma un capítulo particular por el homenaje al Papa argentino.

El recital también se leyó como un gesto simbólico en la ciudad natal de Francisco, donde su figura mantiene una fuerte presencia tanto en lo religioso como en lo político y cultural.

Con este evento, la Plaza de Mayo volvió a ser escenario de una manifestación multitudinaria, esta vez atravesada por la música y la espiritualidad, en una combinación que buscó renovar las formas de expresión de la fe en el espacio público.