La campaña internacional por la liberación de Cristina Fernández de Kirchner sumó un nuevo capítulo en Europa. En un encuentro de fuerzas progresistas realizado en España,
dirigentes del espacio difundieron la consigna “Cristina Libre” y lograron el respaldo de figuras clave de la política latinoamericana, entre ellas la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.
La iniciativa busca internacionalizar la situación judicial de la ex presidenta argentina y denunciar lo que consideran un proceso de persecución política. En ese marco, el senador Eduardo “Wado” de Pedro participó del encuentro en España, donde compartió la consigna con dirigentes de distintos países y espacios políticos.
Durante la actividad,
la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum expresó su respaldo a la campaña y se sumó al reclamo por la liberación de Cristina Fernández de Kirchner. Según trascendió, su intervención se inscribió en una línea de solidaridad regional frente a lo que distintos sectores del progresismo latinoamericano consideran casos de judicialización de la política.
En la misma sintonía, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, también manifestó su apoyo. Lula, que atravesó un proceso judicial y de encarcelamiento que luego fue revertido por la justicia brasileña, es una de las voces más influyentes dentro del progresismo regional en relación a este tipo de denuncias.
El encuentro en España funcionó como plataforma para ese despliegue. Allí confluyeron dirigentes, referentes políticos y organizaciones que comparten una mirada crítica sobre los procesos judiciales que involucraron a líderes progresistas en distintos países.
La estrategia de internacionalización no es nueva, pero adquiere mayor volumen con la participación de jefes de Estado en ejercicio.
La incorporación de Sheinbaum y Lula al reclamo le da a la campaña un peso político adicional y refuerza su proyección regional.
En ese contexto, el kirchnerismo busca consolidar la idea de que el caso de Cristina Fernández de Kirchner no es un hecho aislado, sino parte de una dinámica que ya afectó a otros líderes del continente. El paso por España, con respaldo internacional, aparece así como un nuevo intento de posicionar esa lectura en el escenario global.