14.04.2026 / IRREGULARIDADES

Nucleoeléctrica: a meses del escándalo de Reidel, denuncian que la investigación está frenada

Mientras persisten las denuncias por sobreprecios durante la gestión de Demian Reidel, fuentes de la empresa estatal advierten que la auditoría no avanza y que el foco oficial está puesto en acelerar la privatización.





Desde el interior de Nucleoeléctrica aseguraron que la investigación interna por presuntas irregularidades durante la gestión de Demian Reidel permanece paralizada por decisión de la nueva conducción, que habría recibido la orden de priorizar el proceso de privatización por sobre el avance de la auditoría, bajo el argumento de que "no hay una causa penal". 

Las denuncias se remontan a comienzos de año, cuando salieron a la luz presiones sobre ingenieros de carrera y contrataciones con sobreprecios, entre ellas la adquisición de un sistema de gestión por unos u$s7 millones, muy por encima del costo del software que ya utilizaba la empresa. 

A esos cuestionamientos se sumaron presentaciones internas por irregularidades en servicios tercerizados, como un contrato de limpieza con valores que superaban en un 140% los precios habituales, además de una serie de despidos sin sumario previo de gerentes con larga trayectoria que se habrían negado a convalidar decisiones administrativas.

Distintos testimonios coinciden en que durante el paso de Reidel y su equipo se instaló un “clima de terror” dentro de la empresa, con presiones para avanzar en contrataciones objetadas y maniobras vinculadas a la gestión de pagos, lo que habría afectado incluso la operatividad cotidiana de las centrales por demoras en insumos y servicios críticos.

Con la salida de esa conducción, se esperaba que la auditoría interna avanzara y derivara en eventuales acciones judiciales, pero a varios meses de las primeras denuncias, fuentes de la empresa afirman que el proceso quedó “congelado” y que la prioridad oficial pasó a ser la venta parcial de la compañía.

En ese marco, también crecen las objeciones sobre el esquema de privatización, ya que técnicos del sector advierten que el valor de Nucleoeléctrica podría ubicarse entre u$s10.000 y u$s13.000 millones, mientras que la propuesta en análisis contemplaría desprenderse de un 44% por alrededor de u$s1.000 millones.

El cuadro se completa con interrogantes sobre el proceso de tasación, luego de que el Tribunal de Tasaciones se apartara de su rol histórico, y con un dato que tensiona el argumento privatizador: la empresa registró resultados superavitarios en 2024, en contraste con el deterioro interno que describen trabajadores y especialistas del sector.