El tipo de cambio oficial cayó por sexta jornada consecutiva y se ubicó en $1.364, perforando el umbral de los $1.370. La brecha con el techo de la banda cambiaria, fijado en $1.675,85, ya supera el 22,9%, consolidando un escenario de dólar contenido en términos nominales.
La tendencia también se replicó en el mercado de futuros, donde los contratos operaron con bajas de hasta 0,9%. Las expectativas se recalibraron a la baja: el mercado proyecta un dólar mayorista en torno a los $1.376,5 para fines de abril, en línea con un sendero de devaluación más lento al previsto meses atrás.
En los segmentos paralelos, el comportamiento fue mixto. El contado con liquidación y el MEP mostraron leves caídas, mientras que el dólar blue avanzó hasta los $1.400. En tanto, el promedio minorista se ubicó cerca de los $1.398 y en el Banco Nación descendió a $1.390, con el dólar tarjeta escalando a $1.807.
Las proyecciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central profundizaron esta tendencia. Los analistas estimaron que el dólar mayorista cerrará 2026 en torno a los $1.700, con una suba interanual del 17,4%, muy por debajo de la inflación esperada del 29,8%. Este desfasaje volvió a poner en el centro del debate el riesgo de atraso cambiario en una economía que todavía arrastra tensiones estructurales.