13.04.2026 / PROTESTA

Paro del PAMI: en medio del conflicto con Lugones, los médicos llevan adelante una huelga por 72 horas

La medida de fuerza fue lanzada por médicos de cabecera nucleados en APPAMIA en rechazo a recortes salariales y cambios en el esquema de pagos, en un contexto de atraso en transferencias, tensiones internas en el Gobierno y advertencias de una crisis sanitaria más amplia.





Los médicos de cabecera del PAMI, nucleados en la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Integral y Afines (APPAMIA), iniciaron este lunes un paro nacional por 72 horas en rechazo a una resolución oficial que reduce sus ingresos y modifica las condiciones de trabajo. "Se pretende pagar apenas $2.100 por paciente por mes”, alertaron desde el sector, una cifra que consideran inviable para sostener la atención.

La medida se da tras la implementación de la Resolución 1107 del organismo, que unificó el nomenclador y reformuló el modelo prestacional, lo que en la práctica implicó una baja significativa en los honorarios. Desde el sector señalaron que un profesional con dedicación completa pasará de percibir alrededor de $2,1 millones a unos $1,4 millones mensuales.

En ese marco, los médicos describieron un esquema de trabajo exigente, con consultas cada 20 minutos que deben ser validadas en tiempo real en un sistema que presenta fallas recurrentes, lo que obliga a completar tareas fuera del horario habitual para evitar descuentos. Pese al paro, garantizaron la atención de urgencias durante los tres días de protesta.

Desde APPAMIA advirtieron que la situación podría derivar en un “éxodo masivo” de profesionales, lo que pondría en riesgo el primer nivel de atención del PAMI, clave para el seguimiento de enfermedades crónicas, la emisión de recetas y las derivaciones a especialistas. También alertaron que la reducción del plantel podría trasladar la demanda hacia hospitales públicos y clínicas privadas.

CRISIS DEL SISTEMA DE SALUD 

El conflicto se inscribe en un escenario más amplio de tensiones en el sistema, con farmacéuticos que denuncian atrasos en los pagos desde enero y advierten sobre la ruptura de la cadena de suministro de medicamentos. “La situación es delicada”, señalaron desde el sector, al remarcar las dificultades para sostener costos operativos sin financiamiento regular.

A esto se suman las deudas acumuladas con prestadores, que según fuentes oficiales superan los $500.000 millones, y que motivaron reuniones entre el ministro de Salud, Mario Lugones, y el titular de Economía, Luis Caputo, sin resultados concretos hasta el momento. La falta de definiciones profundiza la incertidumbre sobre la continuidad de servicios en distintas provincias.

En paralelo, el sector de discapacidad también atraviesa una situación crítica, con prestadores que denuncian retrasos en los pagos junto a aranceles desactualizados y fuertes aumentos de costos sin compensación. Hogares, transportistas y centros de atención advierten que los atrasos, que en algunos casos superan los cuatro meses, ponen en riesgo la continuidad de servicios esenciales para una población especialmente vulnerable.

Los efectos ya impactan en los afiliados: en algunas localidades comenzaron a aplicarse copagos para consultas y se registran demoras de hasta cuatro meses para estudios, en un contexto en el que clínicas, farmacias y organizaciones sociales advierten sobre una “asfixia operativa, económica y financiera” que compromete la atención de millones de jubilados.