09.04.2026 / EN LA TV

Milei hundió el rating de la TV Pública y fue el programa menos visto

La entrevista del Presidente en la TV Pública apenas marcó 0,1 puntos de rating y quedó muy por debajo de un programa de venta de joyas, que hizo hasta 0,8 en canales privados. En el programa “Economistas”, el mandatario cruzó a los medios y mencionó la investigación sobre pagos desde Rusia.




La aparición televisiva de Javier Milei en la pantalla estatal dejó un dato que rápidamente generó ruido en el ambiente mediático: el bajo nivel de audiencia que obtuvo su entrevista. El mandatario participó del ciclo “Economistas”, emitido por la Televisión Pública, donde abordó temas centrales de su gestión como la inflación, el gasto público y la política económica. Sin embargo, el interés del público no acompañó: según datos de IBOPE, el programa registró apenas 0,1 puntos de rating, una cifra extremadamente baja incluso para los estándares habituales del canal.

El contraste se vuelve todavía más fuerte al comparar ese número con otros contenidos de la televisión abierta en la misma jornada. En particular, el clásico programa pago de venta de joyas, que suele ocupar horarios menos competitivos y con menor encendido general, logró superarlo con claridad.

Ese ciclo alcanzó 0,8 puntos en Telefe y 0,6 en El Trece, multiplicando varias veces la marca obtenida por la TV Pública. La diferencia no solo pone en evidencia las dificultades estructurales del canal estatal para competir en rating, sino también el escaso impacto que tuvo la entrevista presidencial en términos de audiencia masiva.

En un contexto de fuerte fragmentación del consumo televisivo, donde las plataformas digitales ganan cada vez más terreno, los números dejan una imagen contundente: incluso con la presencia del Presidente, la TV Pública quedó relegada frente a uno de los formatos más básicos y tradicionales de la pantalla chica. El dato, además, vuelve a abrir el debate sobre el alcance real de este tipo de apariciones y la efectividad de la televisión abierta —especialmente la estatal— como canal para instalar agenda en la opinión pública.