El frente abierto entre empresas de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y el Gobierno se agrava ante la escalada de costos impulsada por la suba del gasoil, atado al alza internacional del petróleo a raíz de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, en un contexto de ingresos en retroceso y subsidios que permanecen desactualizados y amenazan con colapsar el sistema de transporte.
El deterioro se refleja en la reducción de frecuencias que ya alcanzó el 30% en numerosas líneas, en paralelo a una caída del 12% en la cantidad de pasajeros en el último año, lo que equivale a más de un millón de usuarios diarios menos en el AMBA y profundiza el desequilibrio económico del sector.
En este contexto, el aumento del gasoil, que representa cerca del 20% de la estructura de costos, amplió la brecha entre los valores reales y los reconocidos por las autoridades, generando un desfasaje que impacta de lleno en las cuentas de las empresas, en un sistema que depende en gran parte de subsidios para sostenerse.
A la par,
la reducción de ingresos y la falta de actualización en las transferencias estatales derivaron en una contracción del parque automotor, con miles de unidades menos en circulación en los últimos años, mientras el esquema fragmentado entre Nación, Provincia y Ciudad agrega complejidad a la gestión y al financiamiento del transporte.
Desde el sector empresario advierten que la situación se volvió crítica en las últimas semanas, con dificultades para afrontar compromisos inmediatos y que los obligaron a buscar alternativas, como financiamiento bancario a alto costo o la continuidad del servicio en condiciones cada vez más ajustadas.
Las advertencias se endurecieron en las últimas horas con planteos sobre la imposibilidad de cumplir con obligaciones básicas en caso de no percibir fondos: “Nos están debiendo un dinero de diciembre y parte de febrero. Estamos en abril y en dos días tenemos que pagar los sueldos”, advirtió el representante de la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros (CEAP), Daniel Tenisci.
"El sistema de transporte está colapsado”, añadió con urgencia el titular de DOTA, Mario Pasciuto, quien además aseguró que "si no llega el dinero antes del martes, las empresas se van a ver imposibilitadas a pagar el miércoles, que es el cuarto día hábil del mes”.
Líneas afectadas
La reducción de servicios impacta en más de 100 líneas que operan entre la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, con recortes preventivos en la frecuencia que buscan evitar un freno total del sistema.
Las líneas que mantienen una frecuencia limitadas son: 1, 2, 8, 9, 10, 15, 17, 19, 20, 21, 22, 24, 28, 29, 31, 32, 33, 37, 41, 45, 46, 49, 51, 53, 55, 56, 57, 59, 60, 63, 67, 70, 71, 74, 75, 78, 79, 80, 85, 86, 87, 88, 91, 92, 93, 95, 96, 97, 98, 100, 101, 103, 105, 110, 111, 113, 114, 117, 119, 123, 124, 126, 127, 128, 129, 130, 133, 134, 135, 136, 140, 143, 145, 146, 148, 150, 152, 153, 154, 158, 159, 160, 161, 163, 164, 166, 168, 169, 172, 174, 176, 177, 178, 179, 180, 181, 182, 184, 185, 188, 193, 194, 195 y 197.