
La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, echó a su jefe de Gabinete, Leandro Massaccesi, tras conocerse que accedió a un crédito hipotecario del Banco Nación por casi $420 millones, y con la medida generó dos efectos, uno esperado y el otro - en principio - inesperado: en primer lugar provocó que el ahora ex funcionario se exprese públicamente y cuestione implícitamente la doble vara libertaria; y por otra parte, la medida de la funcionaria favorita de Javier Milei de buscar mantener la "austeridad" y el "perfil bajo" de su área expuso que otros, como Manuel Adorni y Luis "Toto" Caputo, se comportan como aquella "casta" que el Presidente tanto decía odiar.
La salida de Massaccesi generó impacto dentro del Gobierno, dado que no son pocos los integrantes de la administración libertaria que accedieron a un crédito hipotecario en el Banco Nación. Sin embargo, hasta ahora sólo Pettovello eyectó a un beneficiado.
Según versiones periodísticas que recogió Infobae, Pettovello se enteró a través de un tuit y decidió echar el jueves a la noche a su ahora ex número dos. Afirman que no se puso en tela de juicio el programa de compra de vivienda que efectúa el Banco Nación ni el modo en que lo realizó Massaccesi, pero que buscó desplazarlo de manera preventiva “en virtud del perfil bajo que tiene el Ministerio en materia de escándalos”.
En su primera declaración tras ser despedido, Massaccesi - hijo de Horacio, exgobernador de Río Negro y candidato presidencial en 1995 - aseguró que no incurrió en ninguna irregularidad ni aprovechamiento personal durante su paso por la función pública, y calificó a la decisión de Pettovello de "intempestiva".
“Aclaro que no cometí ningún acto ajeno a la ley. No vine a la política a servirme de ella”, dijo, rechazando cualquier señalamiento sobre eventuales privilegios, aunque por ahora sin respaldo documental ni ninguna aclaración respecto de por qué la coordinación entre las fechas de los programas de crédito y la masiva aplicación y aprobación para funcionarios de gobierno.
Según su explicación, la solicitud del crédito se realizó “de manera completamente transparente, vía web adjuntando toda la documentación requerida”, en las mismas condiciones que cualquier ciudadano argentino.
“Es un crédito que asumimos con responsabilidad, a 30 años, y que vamos a honrar”, continuó, además de agreggar que el acceso de funcionarios públicos a este tipo de herramientas no constituye una falta, siempre que se cumplan todas las reglas y requisitos legales.
“Lamento el desenlace intempestivo de esta situación. Me voy con la tranquilidad de haber trabajado con compromiso durante estos casi 2 años en el Ministerio de Capital Humano”, remarcó.
PIEDRALIBRE PARA ADORNI Y "TOTO" CAPUTO (¿Y A KARINA?)
Pettovello tomó la decisión de echar a su número dos después que se viralizara en X el nombre de Massaccesi en una lista de los funcionarios, tuiteros y legisladores libertarios que se beneficiaron con los préstamos de mismo banco que demonizaban y querían privatizar.
El ministro de Economía no sólo no echó a ninguno de sus dos lugartenientes beneficiados, sino que no dijo todavía una palabra sobre el privilegio de su secretario de Finanzas, Federido Furiase, y su asesor y troll de X Felipe Núñez, que recibieron 410 y 470 millones de pesos, cada uno.
El caso de estos funcionarios de Caputo es peor, porque ambos se presentan como halcones de la ortodoxia liberal y empujaron fuerte la privatización del mismo banco público al que luego le sacaron cientos de millones de pesos. Pero, además, trabajan en el Ministerio en el que se encolumna el control del banco al que le pidieron millones que son de todos los argentinos.
Nuñez es un caso particular, no sólo por su nula pericia técnica, sino porque incluso agredió por X, antes de ser funcionario, al economista Sergio Chouza con un argumento que se le volvería una profesía incómoda: "El Banco Nación es una cueva de acomodados políticos que lo único que sirve es para timbearse los ahorros de la gente para salvar a inviables". Es Núñez del pasado versus Núñez del presente.
Sin embargo, al ministro "Toto" Caputo, el que insulta a los empresarios en la Bolsa de Comercio e incluso a gente común en X, se le apagaron internet y los micrófonos sobre el comportamiento de Furiase y Núñez. "Patadas en el culo" para los empresarios que piensen distinto, pero abrazo de oso para sus funcionarios, siendo genorosos, inmorales.
El escándalo con Núñez y Furiase es más grave porque el Palacio de Hacienda tiene directores en el Banco Nación y ejerce un control político de hecho sobre la entidad. Ambos funcionarios estaban en "los dos lados del mostrador" en el caso de sus créditos.
Una posición super evidente en el caso de Furiase quien como secretario de Finanzas que tiene a su cargo las emisiones de bonos del gobierno, que en muchos casos obligan a comprar al Nación.
De este modo, la ministra fija una regla ética que deja completamente en off-side a Caputo, pero también a Karina, que sigue respaldando a Manuel Adorni aunque los escándalos de corrupción del jefe de Gabinete se multiplican de manera fractal.
Si hay alguien en el Gobierno que no quiere a Pettovello, esa persona es Karina Milei. Así como Javier la adora, Karina la detesta. Casualmente, la decisión fulminante de la jefa de Capital Humano deja expuesta a "El Jefe", que viene bancando a Manuel Adorni de manera innegociable pese a que los escándalos de corrupción del jefe de Gabinete no paran de empeorar.
Adorni no puede explicar cómo compró su casa en el country, con qué dinero adquirió el departamento de Caballito, con qué recursos viajó en avión privado a Punta del Este y qué capacidad de pago tenía para planificar, como si fuera poco, un viaje al Caribe en medio de semejante volumen de inversiones.
La determinación de Pettovello puede caer como una bomba en Casa Rosada, porque la ministra fetiche de Javier Milei termina teniendo una estatura moral mucho más alta que Karina.