04.04.2026 / Religión y geopolítica

León XIV y la guerra: el papa estadounidense frente a su primera Semana Santa en un mundo en conflicto

En su homilía durante la misa del Domingo de Ramos, el papa León XIV presentó a Jesucristo como el "Rey de la paz" y lanzó un firme llamado a detener la violencia y las guerras, afirmando que Dios no puede ser usado para justificar el enfrentamiento.



Robert Prevost, el primer papa estadounidense de la historia, eligido como León XIV en mayo de 2025 tras la muerte de Francisco, presidió esta semana su primera Semana Santa como sumo pontífice en un contexto de guerra activa en Oriente Medio. El papa presidió el primer Vía Crucis de su pontificado en el Coliseo de Roma con un acento directo contra la guerra y el abuso de poder. Se convirtió en el primer papa en portar la cruz durante todo el recorrido después de Juan Pablo II.

Las meditaciones, encargadas al franciscano Francesco Patton, ex custodio de Tierra Santa, interpelaron directamente a quienes ejercen el poder político y militar.

En su homilía del Domingo de Ramos, León XIV afirmó que Dios "rechaza la guerra, al que nadie puede utilizar para justificar el enfrentamiento, que no escucha la oración de quienes hacen la guerra", y pidió desde la cruz "¡Depongan las armas, recuerden que son hermanos!". En la misa vespertina del Jueves Santo, lamentó la existencia de "una humanidad de rodillas ante tantos ejemplos de brutalidad" y tachó de "blasfemia" que un poderoso "quiera vencer matando". 

Las tensiones con Israel

La Semana Santa estuvo marcada por un incidente diplomático: la conversación del papa con el presidente israelí ocurrió cinco días después de que la policía israelí impidiera al cardenal Pierbattista Pizzaballa celebrar la misa del Domingo de Ramos en el Santo Sepulcro de Jerusalén, hecho que provocó una reunión de urgencia entre el secretario de Estado del Vaticano y el embajador israelí en la Santa Sede. Ámbito Netanyahu pidió disculpas públicas. El episodio subraya la fragilidad de la presencia cristiana en Tierra Santa durante el conflicto.

Un papa ante su propio país en guerra

La condición de primer papa estadounidense coloca a León XIV en una posición inédita: su país natal es una de las potencias beligerantes en el conflicto que condena desde el altar. El propio pontífice declaró durante la Semana Santa que espera que el presidente Trump esté buscando una vía de salida a la guerra en Oriente Medio, indicando que "esperemos que esté buscando una forma de reducir la violencia, los bombardeos". El Vaticano se posiciona así como interlocutor diplomático potencial en un escenario donde los canales multilaterales tradicionales están bloqueados.

León XIV muestra algunos cambios respecto a su predecesor Francisco, aunque conserva el discurso a favor de la paz y en contra de los conflictos internacionales. Su perfil conservador en materia litúrgica coexiste con un mensaje político que, en el contexto de la guerra con Irán, lo posiciona como una voz crítica dentro del mundo occidental.