La reunión, prevista para el lunes, será la segunda entre ambos mandatarios pero la primera desde que Kast asumió la presidencia. Desde el gobierno chileno confirmaron que tras el encuentro bilateral se desarrollará una cumbre ampliada con ministros, con el objetivo de avanzar en una coordinación estratégica entre ambos países.
El acercamiento no es casual: responde a una afinidad ideológica y a una visión compartida sobre el rol del Estado y la explotación de recursos naturales. En ese marco, la agenda energética y minera aparece como prioritaria, en momentos en que ambos gobiernos buscan acelerar inversiones y profundizar esquemas de apertura económica.
El vínculo entre Milei y Kast tuvo un primer gesto fuerte en diciembre, cuando el chileno visitó la Casa Rosada tras su triunfo electoral. Aquel encuentro quedó atravesado por la imagen de la motosierra, símbolo del ajuste libertario, aunque luego Kast buscó diferenciarse públicamente al afirmar: “Fue bonita la motosierra, pero nosotros no usamos motosierras”.
Con este nuevo viaje, ambos mandatarios intentan consolidar una alianza política y económica en la región, en un contexto latinoamericano atravesado por tensiones ideológicas. La apuesta apunta a construir un bloque afín en temas clave, aunque no sin matices, en medio de un escenario donde los costos sociales del ajuste comienzan a generar resistencias crecientes.