01.04.2026 / MAYOR IMPACTO EN JÓVENES Y MAYORES

Morosidad récord en los hogares: los jóvenes encabezan los niveles más altos de deuda

El Banco Provincia advierte que los atrasos en pagos alcanzaron máximos históricos, con especial impacto en la población joven y un crecimiento sostenido también entre los adultos mayores.





El Centro de Estudios del Banco Provincia alertó que la morosidad de las familias alcanzó un nivel récord del 10,6% a nivel nacional y del 15,4% en la provincia de Buenos Aires durante enero, un escenario en el que los jóvenes aparecen como el grupo más afectado por los atrasos en sus obligaciones financieras, con tasas de irregularidad que más que duplican las del resto de la población.

Según el informe, una de cada cuatro personas mantiene deudas con atrasos superiores a los 90 días, mientras que entre quienes tienen entre 18 y 21 años la irregularidad trepó al 37,2% en el primer mes del año, más del doble que en el mismo período del año anterior.

El deterioro en la capacidad de pago de este segmento se vincula con un mercado laboral adverso, ya que los jóvenes presentan los niveles más altos de desocupación y de informalidad, lo que limita sus ingresos estables y los expone a mayores riesgos al momento de acceder a crédito.

En paralelo, los adultos mayores también muestran un fuerte deterioro en sus indicadores de endeudamiento: la morosidad en este grupo superó el 8% y casi cuadruplicó los niveles registrados un año atrás, en un contexto en el que las jubilaciones vienen perdiendo poder adquisitivo de forma sostenida.

El informe advierte además que el crecimiento del crédito digital contribuyó a profundizar la vulnerabilidad de los hogares más jóvenes, dado que la tasa de irregularidad en las fintech supera a la observada en los bancos tradicionales, lo que refleja que el acceso más flexible al financiamiento no siempre está acompañado por una capacidad real de repago.

Este cuadro se inscribe en un escenario económico más amplio marcado por la caída de los salarios reales, el deterioro de los ingresos previsionales y un consumo que muestra signos de estancamiento, factores que en conjunto tensionan la sostenibilidad del endeudamiento familiar y anticipan riesgos para el sistema financiero si la tendencia no se revierte.