30.03.2026 / FINANZAS

Los mercados celebran, pero el Riesgo País no afloja y deja expuesta la fragilidad del modelo

Mientras el S&P Merval en dólares registra una suba y las acciones muestran un rebote, el riesgo país se mantiene en niveles elevados y los bonos operan sin rumbo claro. La atención global está puesta en la Reserva Federal de Estados Unidos, en una semana atravesada por la incertidumbre financiera internacional.





El mercado local transita una jornada de contrastes. Por un lado, el S&P Merval avanza tanto en pesos como en dólares, impulsado principalmente por el sector energético. Por otro, los bonos soberanos en moneda extranjera muestran comportamientos dispares, sin consolidar una tendencia clara. En ese marco, el riesgo país se ubica en torno a los 620 puntos básicos, un nivel que sigue reflejando desconfianza estructural.

Entre los títulos en dólares, el Bonar 2029 logra una leve suba, mientras que el Global 2046 encabeza las bajas. Esta dinámica evidencia la falta de señales contundentes sobre la sostenibilidad de la deuda, en un contexto donde los inversores continúan evaluando el escenario internacional y las definiciones de la política monetaria estadounidense.

En paralelo, el Gobierno avanza con colocaciones de deuda que muestran tasas elevadas. La reciente emisión de bonos en dólares con vencimiento en 2028 se concretó con rendimientos cercanos al 9%, mientras que en pesos se destacó la fuerte demanda por instrumentos ajustados por inflación. El rollover de la deuda superó el 138%, un dato que el oficialismo exhibe como positivo pero que también revela la creciente dependencia del financiamiento interno.

Las acciones, en tanto, sostienen el impulso con subas generalizadas lideradas por empresas energéticas y del sector industrial. Sin embargo, el desempeño acumulado del año sigue en terreno negativo, lo que marca un escenario volátil y condicionado por factores externos e internos. Así, el repunte del mercado accionario convive con un riesgo país elevado y señales mixtas en la deuda, en una economía que continúa atada a la dinámica financiera global y sin lograr despejar las dudas de fondo sobre su estabilidad.