30.03.2026 / MOTOSIERRA AL EMPLEO

Trabajadores del SMN alertan que el Gobierno avanza con otro recorte de personal: 200 puestos en riesgo

Delegados sindicales y especialistas advirtieron que un nuevo ajuste en el organismo climático podría reducir aún más su dotación, afectar la red de observación y comprometer la calidad de los pronósticos y alertas tempranas en todo el país.





Los trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) se mantienen en estado de alerta ante un nuevo plan de reducción de personal por parte del Gobierno que, según detallaron, impactaría sobre al menos 200 puestos de trabajo en un organismo que actualmente cuenta con una planta de 787 empleados. 

Tal como reclama el sector, el deterioro no es reciente: desde 2023 el SMN perdió alrededor de 200 empleados entre despidos, jubilaciones y renuncias vinculadas a salarios que, afirman, quedaron rezagados frente a la inflación, lo que ya impacta en estaciones que dejaron de operar las 24 horas, otras que cerraron y algunas que funcionan con dotaciones mínimas.

La posible reducción de personal también se combina con un plan para automatizar tareas y disminuir la red de observación meteorológica, que podría pasar de unas 125 estaciones a cerca de 80, lo que implicaría menos puntos de medición en el territorio y una menor capacidad para recolectar datos en tiempo real, base de los pronósticos y del sistema de alertas.

Especialistas del sector y entidades profesionales advirtieron que un recorte de esa magnitud podría derivar en problemas operativos y afectar servicios clave para la aviación, el agro, la energía y la gestión de emergencias, actividades que dependen de información meteorológica precisa para planificar vuelos, cosechas, obras y protocolos ante fenómenos extremos.

Desde el propio organismo y asociaciones vinculadas a la meteorología señalaron que la reducción de personal y de estaciones podría interrumpir series históricas de datos y debilitar la capacidad del Estado para anticipar eventos climáticos cada vez más frecuentes e intensos, en un contexto de creciente variabilidad meteorológica y mayor demanda de información en tiempo real.

En ese marco, representantes gremiales y profesionales alertaron sobre el impacto directo que tendría el ajuste en la calidad de los pronósticos y en la seguridad de distintas actividades. “Si avanzan los despidos, los profesionales no van a poder producir información. Y el resultado va a ser un apagón meteorológico”, sostuvo la delegada de ATE Silvina Romano, quien remarcó que  “es un servicio que muchas veces no se ve, pero se usa todo el tiempo” y que la falta de personal podría traducirse en decisiones tomadas con información incompleta o tardía.