26.03.2026 / CRISIS

El consumo sigue sin recuperarse: en febrero cayó otra vez y consolida la retracción desde la llegada de Milei

Un informe de la consultora Scentia mostró que las ventas en supermercados y autoservicios volvieron a retroceder en términos reales y se mantienen muy por debajo de los niveles registrados antes del cambio de gobierno.





El consumo en la era Milei lleva varios meses de retracción y no emite señales de mejora. En febrero volvió a registrar una caída interanual en los principales canales de venta, lo que confirma que la leve recuperación observada en algunos meses de 2025 no logró consolidarse y que el nivel de compras de los hogares continúa deprimido.

De acuerdo con el relevamiento mensual de Scentia, el consumo masivo en supermercados y autoservicios cayó 3,4% frente a febrero del año pasado, profundizando la tendencia negativa que atraviesa al sector desde comienzos de 2024. El informe también advierte que, comparado con enero de 2023, el volumen de ventas actual se ubica en apenas el 83,8%, lo que refleja una contracción acumulada significativa en los hábitos de compra.



La retracción se observa en casi todas las categorías relevadas, con caídas especialmente marcadas en bebidas sin alcohol, productos impulsivos y artículos de higiene y cosmética. Sin embargo, también se registró una baja en alimentos perecederos y productos de almacén, lo que indica que el ajuste no se limita a consumos ocasionales, sino que alcanza a bienes de uso cotidiano.



En paralelo, los datos de Scentia muestran que, aunque las ventas en pesos continúan creciendo por efecto de la inflación, ese aumento no alcanza a compensar la reducción en las cantidades vendidas. Este desfasaje entre precios y volumen es una señal típica de contextos recesivos, en los que el consumo se sostiene nominalmente pero se debilita en términos reales.



En paralelo, los datos muestran que, aunque la inflación comenzó a desacelerarse respecto de los picos registrados en 2024, las familias continúan reduciendo la cantidad de productos que compran. Las ventas en pesos siguen creciendo por efecto de los precios, pero el volumen vendido cae, lo que evidencia que la mejora en los indicadores nominales no se traduce en una recuperación real del consumo.