Según los resultados, el 66,2% de las personas consultadas consideró que Javier Milei ya no resulta gracioso, en referencia a su perfil mediático y a la utilización de recursos humorísticos en sus intervenciones públicas. El dato fue interpretado como un indicio de desgaste en la construcción de su figura política.
La encuesta también mostró niveles elevados de desaprobación a la gestión nacional. De acuerdo con el informe, el 56% evaluó de manera negativa el desempeño del Gobierno, mientras que el 68% definió como mala la situación económica actual.
En la misma línea, el 62% de los encuestados manifestó que no cree que el país vaya a mejorar en el corto plazo. El resultado reflejó un clima de incertidumbre y expectativas pesimistas respecto de la evolución de las principales variables económicas.
El relevamiento evidenció además un crecimiento del descontento social y cuestionamientos sobre la orientación del programa económico. En ese contexto, el estudio aportó nuevos elementos al debate político en torno al impacto de las políticas oficiales y al vínculo del Presidente con la opinión pública.